El CD Tenerife recibe este domingo a la UD Las Palmas en el Heliodoro Rodríguez López (20:30). Desafortunadamente para el representativo y para el espectáculo, el duelo estará marcado por el límite de aforo del 50% impuesto por el Gobierno de Canarias.
Así, el año del Centenario arrancará con un derbi algo desangelado, pero no por ello habrá menos en juego. Todo lo contrario, será el choque con mayor trascendencia en años. Los blanquiazules marchan terceros y los amarillos octavos. Si el representativo sale victorioso pondrá diez puntos de diferencia con respecto al máximo rival.
No será el déficit de aficionados en las gradas la única circunstancia que diezmará a los equipos (menos público local y cero visitante). El coronavirus, las lesiones y los castigos disciplinarios también condicionarán el derbi.
Ramis no podrá contar con Víctor Mollejo (sancionado), los lesionados Carlos Ruiz, Álex Muñoz y Pablo Larrea, ni con los positivos Shaq Moore y Rubén Díez.
Tampoco está para celebraciones Pepe Mel. La UD ha comunicado hasta seis casos de Covid-19: Valles, Clau, Loiodice, Mfulu, Maikel Mesa y Peñaranda. Además, Lemos y Mujica andan renqueantes y son duda.
El Rodríguez López lucirá medio lleno (o medio vacío), el ambiente estará enrarecido y el Centenario empieza con obstáculos (el Club ha comunicado el aplazamiento de todas las celebraciones previstas para mañana), pero un derbi (a puerta cerrada, al 50, 75 o 100%), siempre es un derbi.























