La tinerfeña Laura Herrera anunció sorprendentemente su adiós al baloncesto en la mañana del lunes. Lo hace con tan sólo 31 años de edad después de una amplia trayectoria en la Liga Femenina 1 y con la Selección Española con la que logró un bronce en un Eurobasket. En Radio Marca Tenerife ha explicado esta decisión y ha hecho balance de su carrera.

Motivos para su retirada: "No tomo la decisión por nada negativo afortunadamente. No he esperado a que las lesiones o algo así me pudiera obligar a ello. Necesitaba un cambio de aires y consideraba bonito cerrar una etapa estando en un buen momento. Cada caso es diferente a la hora de retirarse. Cada uno debe hacerlo en función a sus prioridades. Ahora mismo las mías son otras y además sé que lo hago dejándolo en muy buenas manos".

Lástima no haber tenido público en su último año: "El único pero que le pongo es no haberme despedido con público en las gradas de los pabellones. Pero ha sido muy bonito poder hacerlo en casa".

Evolución del baloncesto femenino: "Ha cambiado mucho el baloncesto femenino. Cuando debuté con Estudiantes la Liga Femenina 1 estaba en el máximo nivel con figuras como Nuria Martínez o Marta Fernández. Después hubo un bajón, pero afortunadamente también he podido ver cómo la liga vuelve a ser de las mejores"

Crecimiento personal: "He madurado mucho desde mi debut. En ese momento lo ves todo de color de rosa y aunque ahora también lo veo todo bueno, es verdad que también tienes que pasar muchos momentos duros y complicados, además pasándolo muy lejos de mi casa y mi familia".

Lo que significa este deporte para ella: "El baloncesto me ha cambiado la vida y me lo ha dado todo. De momento, lo que quiero es asimilar está situación porque los cambios siempre dan vértigo aunque sea una decisión muy meditada. Ya se verá poco a poco por donde pasa mi futuro".

Futuro: "Me gustaría seguir ligada al baloncesto, y sobre todo trabajando por el baloncesto femenino que se merece mucho más de lo que se da. Es verdad que en verano con los éxitos de la Selección se sigue mucho, pero hay que apoyarlo todo el año".

Descarta dirigir un banquillo: "No me veo como entrenadora porque es muy duro, siempre lo he dicho. Trabajando con la base para que los niños y niñas crezcan sí que me gusta, estaría bien aportar mi granito de arena de toda la experiencia que he sumado".

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