El CD Tenerife visita mañana (18:00) al CD Mirandés. Lo hacen, los blanquiazules, tras haber empatado a cero en la salida del pasado domingo a Cartagenta, un duelo que estuvo marcado por la lesión de Gio Zarfino.
El contratiempo, que parecía muy grave en un principio, se ha quedado, finalmente, en un importante edema de partes blandas del tobillo derecho, con edema intraóseo y sin afectación ligamentosa. Es decir, no hay fractura y no será necesaria intervención quirúrgica.
Todavía con el susto en el cuerpo, pero con el alivio final, los hombres de Ramis afrontan una de las salidas más complicadas del curso. No tanto por la entidad del rival, sino por la gran cantidad de bajas que lastran al representativo. Suso continúa aislado, Javi Alonso se perderá el duelo por sanción, Pomares, Germán Valera y Sergio González están tocados y Lasso, Jacobo, Folch, Bermejo, Zarfino y Wilson lesionados. El técnico, eso sí, no ha querido poner excusas, asegurando tener "fe" a todos los futbolistas de la plantilla.
Se espera que Aitor y Sergio formen en el centro del campo y que Kakabadze repita en el lateral izquierdo. Alberto podría tener minutos en el eje de la zaga y futbolistas como Nono, Apeh o Joselu podrían dar descanso a Shashoua, Valera e incluso Fran Sol.
El Mirandés, de Cristo González y Javi Muñoz, ha combinado victorias meritorias frente a Sporting y Rayo Vallecano con derrotas sorprendentes contra Logroñés y Albacete. Los de José Alberto son capaces de lo mejor y de lo peor.
Así, casi en cuadro y frente a un rival que es una incógnita, el Tenerife visita mañana Anduva con el objetivo de reponerse a las adversidades, mantenerse alejado de la zona roja y seguir, por qué no, soñando con una promoción de ascenso cada vez más lejana.
























