El CD Tenerife no fue capaz de pasar del empate a cero frente al CD Mirandés, firmando su segundo 0-0 en tierras peninsulares en apenas tres días. La permanencia está en la mano, aunque la promoción se esfuma.
Los puestos nobles se alejan porque los blanquiazules llegaban a la cita muy mermados por las bajas y porque el colegiado del partido le birló al representativo un gol legal de Aitor Sanz, sí, pero fundamentalmente porque esta plantilla no da para más, y así lo dejó entrever Ramis en sala de prensa.
Pese a las numerosas ausencias, los blanquiazules no entraron con dudas al partido, todo lo contrario. Pomares fue titular en el lateral izquierdo y Kakabadze por la derecha, Alberto y Aitor Sanz conformaron el doble pivote y Joselu, Nono y Apeh le dieron frescura (pero no acierto) al equipo en la parte de arriba. El Tenerife presionaba alto y el Mirandés, en su empeño por sacar el balón jugado, se metió en más de un problema que, eso sí, no le costó ningún gol.
Un tanto que sí llegó en el minuto 44 de partido, cuando Aitor Sanz recogió un rechace en la frontal del área y golpeó de primeras para superar a Lizoain, que había salido mal y chochado con un compañero. Galech Apezteguía, no obstante, había visto falta de Apeh y señaló la infracción antes de que la pelota acabase en la red. El VAR ya no podía intervenir ante el gravísimo -e incomprensible- error del colegiado pamplonica. Las lógicas protestas de los blanquiazules le costaron la amarilla a Carlos Ruiz y Vada y la expulsión a Ramis y su segundo entrenador, José Manuel Gil, que tuvo que ser calmado por Juan Carlos Cordero.
La segunda mitad fue casi un trámite. El Tenerife bajó el ritmo y se conformó con el empate y los de José Alberto no quisieron llevar la contraria a sus invitados. Solo Shashoua, que entró junto a Sol en el 63, propuso algo diferente. También jugaron Germán Valera (77) y Shaq Moore (83). Se marcharon, por ese orden, Vada, Joselu, Apeh y Nono.
Casi lo único que se puede rescatar del segundo tiempo fue la amarilla -más que rigurosa- que vio Pomares en el minuto 69. El valenciano acumula cinco cartulinas y tendrá que perderse el duelo del domingo frente al Castellón. Un partido en el que tampoco estará, por lesión, Álex Muñoz.
Ya en sala de prensa, y al ser cuestionado sobre los problemas de gol del equipo, Ramis dejó caer lo que el tinerfeñismo sospecha, pero se resiste a asumir, que no hay plantilla para más. "Trabajo para intentar dejar al Tenerife lo más arriba posible. Tengo que potenciar lo que creo que es mejorable y lo que es trabajable en el equipo. No voy a decir lo que es porque no quiero dar más pistas", sentenció el técnico.
























