Tenerife y Castellón empataron a uno en el Rodríguez López en un duelo condicionado por un temprana expulsión a Javi Alonso. El representativo jugó una hora con un jugador menos y ,aun así, disfrutó de oportunidades para ganar el partido. No las aprovechó y firmó su tercer reparto de puntos consecutivo.

Ramis no sorprendió con su once. El técnico había adelantado que Shaq Moore ocuparía al lateral derecho y Kakabadze el izquierdo y así fue. Javi Alonso regresó al once tras sanción y arriba volvieron los buenos: Valera, Shashoua y Fran Sol. Dani, Carlos Ruiz, Sipcic, Aitor Sanz y Vada completaron la alineación.

El guion de la primera mitad estaba cantado. El Castellón regaló la iniciativa a los blanquiazules, a los que costaba generar ocasiones pese a su buena voluntad. Lo de siempre.

Solo un doble chispazo de Germán y Shashoua pudo romper el marcador. Fue en el minuto 19, cuando ambos se encontraron con el palo en solo unos segundos de diferencia. Primero fue Valera, que disparó duro abajo, y segundo Shashoua, que había superado a Whalley cuando un defensor logró desviar el chut hacia el poste. No hubo fortuna.

Ya en el 27, llegó la jugada polémica del partido. Javi Alonso derribó a Rubén Díez en la frontal debido a una falta -clarísima- que el árbitro no señaló pese a estar muy cerca de la acción. No obstante, Sánchez López fue requerido desde el VAR y, tras consultar la pantalla, mostró la roja al adejero.

Quedaban 60 minutos por delante. Una hora de partido nuevo. El Tenerife se recompuso hasta el descanso. Vada se colocó por dentro y Shashoua pasó a la banda izquierda.

Los blanquiazules sabían que les tocaba sufrir y aprovechar sus oportunidades. Y eso hicieron. Vada puso una pelota parada y, Carlos Ruiz, absolutamente solo, desvió ligeramente. Whalley la dejó muerta y Sol la empujó casi a placer (42). Con el 1-0 se llegó al descanso.

Ramis, hoy en la grada, reforzó al equipo a la vuelta de vestuarios. Alberto y Nono entraron por Vada y Valera. Más trabajo y menos talento. No obstante, al tarraconense no le salió bien la jugada. A los tres minutos de reanudación, Díez recogió una pelota en el área y disparó por la escuadra para poner el empate.

El Castellón parecía conformarse con el punto y el Tenerife no quería arriesgar. De camino, Joselu entró por Shashoua (56). El partido entró en un ritmo tedioso. Soporífero.

En otra pelota parada, y otra vez con Carlos Ruiz como protagonista, llegó un riguroso penalti de Whalley. Fran Sol acababa de abandonar el campo para que entrase Apeh y Nono asumió la responsabilidad. Falló. El guardameta adivinó y rechazó el chut. El extremeño está gafado, no se le puede culpar de su mala suerte o de querer revertir su situación, pero no debió ser el encargado de lanzar. Estaba claro que no era su momento.

La ocasión desaprovechada hizo daño al Tenerife y catapultó la moral del Castellón, pero ni con esas mejoraban los de Juan Carlos Garrido.

Sipcic la tuvo en el descuento, cuando remató de cabeza en la frontal del área pequeña. El serbio, libre de marca, no consiguió encontrar portería. Ramis no se lo podía creer. Nadie se lo podía creer.

 

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