UD Las Palmas y CD Tenerife jugarán mañana (21.00h) el que probablemente sea el derbi más extraño de la historia. La ausencia de espectadores en las gradas empaña un espectáculo marcado por el ambiente y el pique sano entre ambas hinchadas. La fiesta del fútbol canario, como es conocido popularmente este encuentro, lo será esta vez sin invitados. No obstante, la tensión, el orgullo de una Isla y la intensidad permanece. No cabe duda que ambos equipos buscarán con ahínco el que posiblemente sea el triunfo más dulce del año.

En lo deportivo, la situación de los dos conjuntos es muy pareja. Las Palmas es decimoquinta con 14 puntos y el Tenerife decimosexto con 13. Los amarillos acumulan cuatro jornadas sin ganar, mientras que los blanquiazules vencieron en su último compromiso ante el Zaragoza. Todo apunta que será un duelo igualado que se resolverá por pequeños detalles.

En el apartado de bajas, a falta de confirmación oficial parece que Pepe Mel recuperará a Pejiño y Araujo para este choque. Además, el tinerfeño Maikel Mesa también parece haber superado sus molestias y podría entrar en la lista. Por su parte, Fran Fernández cuenta con todos sus efectivos a excepción de Kakabadze, convocado con Georgia, y Borja Lasso, lesionado de larga duración. La principal novedad en la lista chicharrera es la entrada del canterano Javi Alonso.

Los precedentes más recientes parecen favorables al CD Tenerife. A pesar de que la UD domine el balance general de derbis en competiciones oficiales (24 victorias y 15 derrotas), en este siglo hay una clara supremacía blanquiazul. De los últimos veinte enfrentamientos entre ambos los tinerfeños solo perdieron tres. Además, no conocen la derrota ante su eterno rival desde mayo de 2014. No obstante, el Tenerife no vence en el Estadio de Gran Canaria desde noviembre de 2008 y solo ha conseguido cuatro victorias en la isla vecina a lo largo de toda su historia.

Publicidad