Vuelve el derbi canario y en esta ocasión lo hará sin público en las gradas. Nadie duda que en los últimos años el clásico de las Islas se ha caracterizado por tener rasgos comunes: gran expectación, mucha intensidad, escaso fútbol y marcadores ajustados. Ambos equipos suelen mostrar un nivel bastante parejo durante el choque y este suele decidirse por pequeños detalles. Si hay un lugar donde se refleja perfectamente esta igualdad entre los representativos es en el Estadio de Gran Canaria. El feudo amarillo ha acogido nueve derbis de los cuales seis han finalizado empate. Dos victorias grancanarias y una tinerfeña completan el balance.
Tras su inauguración en mayo de 2003, el Gran Canaria acogió su primer derbi en octubre de ese año y, como no, finalizó en tablas. Rubén Castro adelantó a los amarillos, pero una vaselina antológica de Martin Posse en la segunda mitad colocó la igualada en el marcador. Al término de esa campaña la UD descendió a Segunda B y hubo que esperar tres años para vivir el siguiente choque interinsular.
Este se celebró en octubre de 2006 y, aunque ambos equipos gozaron de ocasiones claras, finalizó 0-0. La racha de empates se prolongó en la temporada 2007/2008. Pablo Sicilia adelantó a los blanquiazules a cinco para el final, pero un tanto de Marcos Márquez con el tiempo cumplido impidió la victoria chicharrera. Sin embargo, en noviembre de 2008 el Tenerife pudo resarcirse y logró su primera, y única hasta la fecha, victoria en Siete Palmas. Un tanto de Alfaro en la primera mitad fue suficiente para doblegar al conjunto amarillo.
En junio de 2009, el Tenerife ascendió a Primera para descender al año siguiente. En junio de 2011, Las Palmas estrenó su casillero de victorias ante los blanquiazules en el Gran Canaria. Era la jornada 42 y no había nada en juego. Los amarillos estaban salvados, mientras que los tinerfeños habían descendido matemáticamente a Segunda B. Un tanto de Sergio Suárez desde el punto de penalti valió para que los grancanarios celebraran su primer triunfo ante su público.
Casi tres años después, grancanarios y tinerfeños se reencontraron sobre el césped del Gran Canaria, pero en un contexto muy distinto. El 10 de mayo de 2014, Las Palmas y Tenerife disputaron un emocionante derbi que se decidió en los compases finales. Ambos equipos llegaban al duelo luchando por un puesto en zona de playoffs. Tras un partido muy igualado que se encaminaba inevitablemente hacia el 0-0, un cabezazo de Vicente Gómez en el 90' llevó el delirio a las gradas y dio a los amarillos su, hasta la fecha, último triunfo en un derbi.
Desde entonces ambos conjuntos se han visto las caras tres veces en el feudo amarillo y todas han finalizado en tablas. En la 2014/15, Maxi Pérez adelantó a los visitantes, pero Hernán empató en la siguiente jugada. Los grancanarios ascendieron en junio de 2015 y tras un periplo de tres años el derbi regresó en diciembre de 2018. Este concluyó 1-1 con goles de Araujo y Suso. Por su parte, el último precedente es de enero de este año con un insulso 0-0.
























