El exjugador del Tenerife y del Sporting Raúl Cámara pasó por Radio MARCA Tenerife para dar sus impresiones sobre el choque que enfrenta a ambos equipos este domingo. Tras anunciar su retirada en mayo, el exlateral se encuentra trabajando en la dirección deportiva del Córdoba CF, club donde colgó las botas. Cámara recuerda con cariño ambas etapas de su vida, pero considera su periplo en la Isla "como su mejor momento personal y profesional". Asimismo, considera que siempre tendrá una deuda con la afición chicharrera y expresó que aún le escuece el ascenso frustrado en Getafe hace más de tres años.

Situación actual: "Estoy trabajando actualmente en el Córdoba. Me quedaba un año más de contrato, pero creímos que podía aportar más cosas fuera del campo que en el campo. Estoy trabajando en la dirección deportiva con Juanito".

Dirección deportiva: "Acabando el confinamiento ya entré en la dirección deportiva, me han escuchado en el mercado, me han tenido en cuenta y estoy contento porque me siento valorado. Echo de menos jugar, a uno siempre le cuesta dejarlo, y más cuando te sientes bien físicamente".

Retiro: "Yo siempre pienso mucho en la familia, y si me iba a otro equipo, era cambiar de colegio para las niñas, cambiar de ciudad, al final lo mejor era esto. Nunca me obsesionó seguir vinculado al fútbol, me imaginaba llevando un negocio, siendo una persona normal".

Alternativas: "Yo estudié empresariales y tengo un pequeño negocio. Mi padre era taxista en Madrid, y ahora tenemos alguna que otra licencia de taxi allí. Siempre he sido inquieto en todo y siempre tuve claro que el fútbol se acababa y que había que dedicarse a otra cosa".

Sin grandes lujos: "Siempre se puede ir con una camiseta más barata, o con un coche más económico, no hace falta ser ostentoso solo por ser futbolista, siempre tuve claro eso y he intentado ser consciente de eso. Para mí lo más importante es la familia".

Primer sueldo: "No recuerdo lo que hice con mi primer sueldo de profesional, tenía contrato del filial. Tenía dinero para vivir bien, para pagar mi alquiler y salir a a cenar. Guardé el dinero para comprarme un piso en Gijón. Siempre he pensado en ahorrar dinero".

Etapa en Gijón: "Gijón para mí significó mucho. Yo salí de la cantera del Atlético y llegué al filial del Sporting. Luego me dieron la oportunidad de hacer la pretemporada con el primer equipo. Pasaron problemas económicos y tuvieron que tirar de jóvenes".

Ascenso y permanencia con los asturianos: "Con el Sporting ascendimos y tuve la oportunidad de jugar en Primera División. Aquella temporada fue increíble, conseguimos la permanencia".

Periplo en Tenerife: "En Tenerife me sentí identificado desde el primer momento. Con el equipo, con la isla, con la gente. Mis dos hijas son canarias y eso marca y seguirá marcando. Hasta me emociona hablar de ello. Fue mi mejor etapa en lo profesional y en lo personal".

Afición chicharrera: "Yo me considero un obrero del fútbol, sin marcar goles, me impresionó el cariño que me dieron cuando me fui. Siempre estaré en deuda con la gente de Tenerife".

Casi ascenso de 2017: "Tuvimos una temporada muy buena, pero con un desenlace malísimo. De los peores recuerdos que tengo es el partido de Getafe. Cada vez que paso cerca de Getafe me quedo...pufff. Le tengo cierta manía al estadio cuando lo veo. Tengo una espina clavada".

Aquel partido de Getafe...: "No me gusta recordar el día de Getafe. Nuestro mayor error fue no haber cerrado el partido en Tenerife. Recuerdo ese momento y me emociono, no me gusta ver imágenes de ese día cuando estuvimos a solo un gol de Primera".

Otros recuerdos de la Isla: "Recuerdo cuando emergió la figura de Ayoze Pérez. Salió casi de la nada y la reventó ese año. Tenía un desequilibro tremendo. Acariciamos el playoff esa temporada".

Relación con sus excompañeros: "Tengo muy buena relación con Aitor Sanz y con Carlos Ruiz. Cada poco tiempo hablo con ellos y claro que veo casi todos los partidos del equipo. Tras el confinamiento lo primero que hice fue viajar a Tenerife".

Miguel de primer apellido: "Me apellido Miguel Cámara, pero en Gijón empezaron a llamarme futbolísticamente Raúl Cámara y así me quedé. Mi padre siempre ha estado un poco enfadado [risas]".

 

Publicidad