La UDG Tenerife Egatesa afronta otra importantísima temporada en la Primera División Femenina. El conjunto tinerfeño arrancará el curso en solo dos semanas y María José Pérez volverá a ser un pilar fundamental en el equipo ahora dirigido por Francis Díaz.
La futbolista, que se ha sincerado acerca de la difícil situación personal que atraviesa debido al fallecimiento de su madre, ha valorado positivamente la pretemporada de las suyas, toda vez que ha asegurado estar preparada para asumir un rol secundario si el técnico así lo considera.
El fallecimiento de su madre: “He tenido un palo muy fuerte en mi vida. Me está costando entrenar, me cuesta tener ganas... Me frustro yo sola y me he planteado incluso dejar el deporte. Tengo que cambiar el chip porque no estoy bien, pero creo que será cuestión de tiempo. Me considero una persona fuerte, pero la marcha mi madre me ha dejado muy vacía. Creo que todo es cuestión de tiempo para que todo vuelva a fluir. Estoy tan vacía que no tengo ganas ni de sonreír. El club y mis compañeras me están ayudando mucho. Ojalá marque muchos goles y pueda ayudar al equipo. Todos mis goles irán dedicados para mi madre. Solo quiero que ella se sienta muy orgullosa de mí”.
La nueva temporada: “Afrontamos la nueva temporada con muchísima ilusión y con muchas ganas. Esta situación es mundial y estamos dentro de un año en el que no sabemos qué va a pasar. Esperemos que todo vaya bien y podamos terminar la Liga”.
El bloque: “A mis compañeras las veo muy bien físicamente. Yo estoy yendo poco a poco. Ha habido pocas lesiones y eso quiere decir que la planificación del cuerpo técnico ha sido buena. Lo positivo es que pocas jugadoras se han perdido entrenamientos y eso es muy bueno”.
Es una veterana: “Cada año cuesta más porque los años pasan y las niñas que vienen de abajo vienen tirando fuerte. Yo lo que tengo que hacer es estar más fuerte. Yo no voy a estar toda la vida, pero las niñas que vienen tienen que vernos como referentes. Si me toca el rol de suplente, de estar en el banquillo, pues tendré que estar en las mejores condiciones y aportar lo que quiere el míster y el equipo”.
Apoya a las más jóvenes: “Soy natural con todas las chicas que suben del filial. No quiero que me vean como alguien superior. Soy igual que ellas y quiero que se sientan a gusto. Quiero que todas se queden en el primer equipo”.
Pero también les exige: “Soy muy competitiva. Ya tengo mis años, pero no tengo que estar empujando a nadie. Ahora yo sigo a las jugadoras jóvenes, ellas también tienen que tirar del carro. No vale pensar que las veteranas lo haremos todo. Todas tenemos que trabajar”.
Un curso complicado: “Esta temporada va a ser muy complicada. Cada año la liga está mejor. Ya no hay equipos inferiores, todos los equipos están al máximo nivel”.
Normas anti COVID: “Este año estamos divididas en el vestuario. Tenemos que llevar siempre la mascarilla excepto en el campo. No podemos ducharnos en el vestuario y nos piden que nos cuidemos. Mi vida ahora es del campo a casa. Intento ser muy responsable para no dar pasos atrás”.
Se cuida cada vez más: “La alimentación y el descanso es el 80% de nuestro rendimiento. Con los años he ido mejorando mi alimentación, lo cuido todo y con el tiempo he rendido más y mejor. Mi hándicap es el descanso porque no puedo dormir más de ocho horas”.
























