El tinerfeño Adam Arvelo ha abandonado el Villarreal para marcharse al Real Madrid después de un excelente paso por la base del submarino amarillo.
El padre de la perla isleña, José Arvelo, ha atendido a Radio MARCA Tenerife en una charla en la que ha repasado la trayectoria de su hijo y su llegada al cuadro merengue.
Su etapa en Castellón: "En el Vilarreal a Adam le fue muy bien. Siempre es complicado al principio, porque la adaptación no es fácil, pero a medida que va pasando el tiempo, el club les va facilitando todo y es todo mucho más sencillo”.
El fichaje por el Madrid: “El proceso del fichaje por el Real Madrid fue bastante largo. Pasaron muchos meses para que se pudiera hacer, pero al final se ha hecho. Estamos todos muy contentos en la familia”.
Su salida del Tenerife: “Él terminaba la temporada de segundo año en alevín, y entendió que era buen momento para irse del Tenerife al Villarreal. Le costó salir de su entorno, pero el fútbol siempre ha sido su pasión, tiene las cosas muy claras”.
Mantienen unido el núcleo familiar: "Nunca nos contemplamos que él se fuera solo a Villarreal. Nos fuimos con él y ahora nos vamos a Madrid también. Él va a compaginar la residencia con nuestra casa”.
Obligaciones académicas: “A Adam siempre le dejamos claro que primero son los estudios y luego viene el fútbol. Él sabe que es algo más de su día a día, lo más importante”.
Las cualidades de Adam: “Es un chico con mucha ambición. Le gusta mucho estar en contacto con el balón, y normalmente juega en banda derecha. Le gusta hacer un fútbol asociativo. Dedica mucho tiempo libre a trabajar y a entrenar y se cuida muchísimo”.
Un ascenso meteórico: “Todo está pasando muy rápido. La evolución de Adam en tan poco tiempo nos ha sorprendido. En la familia le pedimos que sea prudente, que siga teniendo los pies en la tierra y que trabaje”.
Sin contactos del Tenerife: “A día de hoy, no hemos tenido otra llamada del Tenerife. Cuando Adam sale para el Villarreal, desde el club no hubo muchas palabras, no nos llegó nada desde el club. Los que estaban en el día a día con él sí que se quedaron apenados”.
























