El Tenerife no arranca tras el parón. Los blanquiazules, que jugaron toda la segunda mitad con uno más, no consiguieron pasar de un pírrico empate a cero frente a un Málaga muy débil. La pólvora insular está mojada.
Tinerfeñistas y malagueños llegaron necesitados a la cita (solo tres y dos puntos por encima del descenso respectivamente) y ávidos de revancha después de haber pertido el primer partido tras la vuelta a la competición. Los de Sergio Pellicer cayeron 1-3 frente al Huesca.
Los hombres de Baraja ofrecieron una muy mala imagen en Fuenlabrada y salieron dispuestos a redimirse cuanto antes. Lo consiguieron. Aunque no fueron capaces de ponerse por delante, al minuto 20 Joselu Moreno y Dani Gómez habían dispuesto ya de sendas ocasiones de gol que, lamentablemente, no fueron capaces de aprovechar.
El Tenerife salió con otro ritmo, con una marcha más que sus rivales. Shaq Moore dio prueba de ello robando el balón a Villanueva en línea de fondo. El americano la puso rápido al primer palo y Dani se adelantó a su par y a Munir, pero remató demasiado alto.
Luis Pérez, por su parte, firmó un sensacional primer tiempo. Encontró una autopista en el carril derecho y asistió a Joselu en dos ocasiones. Lombán frustró el primer remate del andaluz que, solo unos minutos después, con todo a favor, no consiguió conectar de cabeza en la frontal del área pequeña.
Aunque lo mereció sobradamente, el cuadro insular no encontró el gol, pero sí se quedó con un hombre más al borde del descanso. Keidi Baré vio dos cartulinas amarillas en solo tres minutos. La primera por sujetar a Dani y la segunda por una dura entrada sobre Milla. No hubo discusión. El Málaga resistió sin problemas hasta el descanso, pero quedó condenado a jugar los segundos 45 minutos con 10 hombres.
El guion de la segunda mitad estaba cantando, el Málaga reforzó el perfil izquiero de su defensa para dificultar las subidas de Pérez y regaló metros. Se metió en su mitad de campo.
Dani Gómez consiguió marcar a asistencia de Joselu, pero el ex del Oviedo había arrancado en clara posición antirreglamentaria y el tanto fue anulado.
El equipo fue perdiendo fuelle y Baraja introdujo frescura. Antes de llegar a la hora de juego, Nahuel y Javi Muñoz sustituyeron a Luis Pérez y Dani Lasure. Diez minutos más tarde, Bermejo hizo lo propio en lugar de Joselu.
No obstante, fruto del buen hacer de un Málaga más solidario y más solido, del desacierto y la ansiedad por adelantarse blanquiazul, o de las dos cosas, el representativo no solo no mejoró, sino que ofreció peores prestaciones que en el primer tiempo. Se atascó.
No por ello dejaron intentarlo los nuestros. Nahuel, partiendo desde la izquierda, dispuso de un mano a mano frente a Munir tras una buena combinación en el área malaguista. La jugada acabó embarullada, el guardameta achicó metros y el argentino se quedó sin espacio para definir.
Al borde del tiempo reglamentario, Milla la puso desde la esquina y Ramón Miérez, que había sustituido a Dani Gómez unos minutos antes, se adelantó en el primer palo y consiguió rematar de cabeza. Su testarazo se marchó rozando el larguero.
Ya en el añadido, Aitor Sanz recogió un rechace en la frontal, controló con el pecho y disparó a bote pronto. La última ocasión del partido. El chut se marchó desviado.
























