El parón frenó en seco la buena dinámica del CD Tenerife, que cedió en el Fernando Torres frente a un Fuenlabrada correoso en defensa, que esperó su oportunidad y la supo aprovechar en las botas de Gassama.
Madrileños y tinerfeños no sorprendieron en el arranque del encuentro. Los dos equipos salieron al campo con la lógica ansiedad acumulada tras tres meses sin competir.
Los hombres Sandoval, que se estrenaba en el banquillo azulón, trataron de ser agresivos desde el inicio. Y bien que lo fueron. Ya en el minuto 4, Nteka vio la primera cartulina amarilla del choque después de varias faltas consecutivas del cuadro local.
Con Milla y Undabarrena a los mandos, más las continuas apariciones de un insistente Javi Muñoz que se sumaba desde el perfil diestro, el Tenerife intentó sin éxito marcar el ritmo. Nahuel estuvo participativo pero poco acertado y Dani Gómez y Joselu desasistidos.
En el minuto 40 llegó la mejor ocasión para el representativo. Undabarrena robó en frontal del área rival y entregó de primeras a Dani. Después de dos recortes consecutivos, que le permitieron librarse de su marca pero le restaron ángulo para disparar, el atacante mandó el balón al lateral de la red.
Ya al borde del tiempo reglamentario, en el 44, el Fuenlabrada consiguió adelantarse tras un despropósito de la zaga visitante. Glauder sacó de banda, Hugo Fraile se adelantó a Luis Pérez y logró prolongar, Sipcic estuvo blando en la marca, Gassama se giró muy fácil y, con un amago, sacó a Alberto de la jugada y batió a Ortolá por bajo (1-0). Gol psicológico.
El guion no cambió en el inicio de la segunda mitad. El Tenerife seguía siendo un equipo voluntarioso, pero incapaz de superar la telaraña defensiva tejida por Sandoval. A punto de alcanzar la hora de partido, Nahuel lo intentó desde la frontal, pero su envío se marchó alto.
A los blanquiazules les faltaba chispa y Baraja, consciente de ello, introdujo cambios. Bermejo y Dani Lasure entraron por Leiva y Joselu en el 64. El equipo no reaccionó y Suso, un agitador natural, entró a escena en el 70. Se marchó Undabarrena.
El Fuenlabrada reculó y regaló metros al Tenerife, pero no ocasiones. Baraja agotó los cambios dando entrada a Shaq Moore y Miérez. Salieron Luis Pérez y Álex Muñoz.
Sin embargo, ni los cambios, ni el empuje, ni el repligue del Fuenlabrada mejoraron a un Tenerife gris que no fue capaz de tirar entre palos en 95 minutos.
























