Juan Carlos Cordero se ha puesto manos a la obra para encarrilar su proyecto al frente de la Dirección Deportvia blanquiazul.
En sus primeros meses en el cargo, en lugar de apostar por un cambio profundo, Cordero ha optado por fortalecer los cimientos de la plantilla que se encontró, renovando por una temporada más a Suso, Dani Hernández y Carlos Ruiz; también por una a Aitor Sanz, pero con posibilidad de una segunda; por cuatro a Shaq Moore y Sipcic; y por tres a Alberto con posibilidad de una cuarta.
Sin embargo, el puesto de entrenador sigue sin confirmarse. Según el propio Cordero, "lo mejor que le podría pasar al Tenerife es que Rubén Baraja continuase". No obstante, y a pesar de que en el club están muy satisfechos con el trabajo del técnico y así se lo han hecho saber (un juicio indiscutible si se atiende a los números del entrenador: sin ir más lejos, un 47% de victorias frente al 17% de López Garai), de momento no se ha producico acercamiento alguno.
En el club explican que las negociaciones se abordarán en cuanto se consiga la permanencia en Segunda, pero sorprende que en las oficinas del Heliodoro se hayan apresurado a cerrar algunas renovaciones como las de Shaq Moore o Sipcic, jugadores con varios años de contrato por delante, y que de momento no haya movido ficha para prolongar la vinculación de Baraja, un técnico que ya ha mostrado sobradamente su valía en la Isla y cuyo contrato finalizará en cuanto se complete la temporada.
























