Por primera vez desde la llegada de Baraja, el Tenerife salió al campo con un once sin jugadores canarios. Esta circunstancia llevaba bastante jornadas cerca de producirse, pero la inclusión de Alberto en el centro de la zaga lo impedía. Ayer el majorero descansó y se rompió la estadística.

Pero el dato fue mucho más allá. Ninguno de los cuatro cambios realizados por el técnico vallisoletano tuvo la firma de un jugador nacido en las Islas. Bermejo, Miérez, Javi Muñoz y Nahuel salieron a dar refresco en la segunda mitad. En el banquillo tinerfeño se encontraban algunas opciones regionales como Suso, Jorge Padilla o Elliot, entre otros. Esta circunstancia no se daba desde el 26 de octubre en el choque ante el Mirandés en Anduva.

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