La guardameta brasileña del UDG Tenerife Egatesa, Aline Reis, no deja de prepararse pese al confinamiento e incluso ha buscado el sentido positivo. En Radio Marca Tenerife ha contado su experiencia.
Confinamiento: "Vivo en un piso, pero he hecho todo lo posible para convertirlo en un campo de fútbol. Pongo todos los muebles a un lado para poder hacer todos los entrenamientos de portero posibles".
Situación en su país: "Brasil está un poco más en el pasado que nosotros porque tardó más en llegar el virus. Nuestro presidente no se lo ha tomado en serio y no cree en el distanciamiento social. Le está dando prioridad a la economía antes que a la vida de las personas. Mi madre es policía y trabaja día sí y día allí. El resto de la familia sí se está quedando en casa. En Brasil tenemos muchos problemas con el fútbol femenino, pero de pequeña jugaba siempre en la calle y sabía que quería ser portera”.
Ser portera: "De pequeña nunca pensé que fuera a ser profesional del fútbol porque era imposible pensarlo que podría ser. Aún así mi familia siempre me apoyó para hacerlo. De pequeña me fijé mucho en Taffarel cuando paró los penaltis en el Mundial. Tenía sólo cinco años y creo que se me quedó grabado de por vida".
Afrontarlo: "Tanto en la vida como el fútbol hay muchas cosas que se escapan de nuestro control. No podemos hacer nada al respecto,pero tenemos que aprovechar para llevarlo lo mejor posible. Es verdad que las primeras semanas era más fácil porque parecía menos".
Lado positivo: "Es un momento para aprovechar y crecer. Me gusta mucho leer, así que estoy aprovechando para hacerlo y también para meditar. Es un momento para crear hábitos, y hacer esas cosas que era más difícil cuando estábamos jugando y viajando".























