Santi Yusta llevaba un arranque de temporada algo irregular con malos partidos, a excepción de la buena labor y los buenos minutos ofrecidos ante su exequipo como es el Real Madrid en el Santiago Martín.
Después de ello, no jugó ni un solo minuto por decisión técnica ante el Obradoiro y apenas seis ante el Nizhny Novgorod en la Champions, en los que su aportación fue mínima.
Lejos de venirse abajo, el madrileño respondió a los minutos eficazmente con un auténtico partidazo ante Manresa. Su salida fue vital en un momento en el que el equipo estaba pasándolo mal.
Se convirtió en el MVP del encuentro yéndose hasta los 21 puntos, 7 rebotes y 28 créditos de valoración.























