López Garai alimentó el debate sobre el banquillo ante el Mirandés. Con 0-0, en el minuto 80 y con un rival que apenas creaba problemas a un Tenerife que controlaba el partido pero que no lograba hacer daño en ataque para llevarse el partido, el técnico blanquiazul realizó dos cambios que avivaron el debate en el aficionado.

Naranjo por Malbasic y Undabarrena por Lasso. Esos fueron las dos últimas permutas que hizo un Garai que no dio la sensación de  ambición necesaria para agobiar a su adversario en los últimos minutos.

Dos hombres que poco o nada habían aportado, en esta campaña, acabaron el partido en Anduva. Un Naranjo y Undabarrena que apenas tuvieron influencia en un final de partido en el que, incluso, los locales pudieron desnivelar la balanza a su favor.

Ya en sala de prensa, Garai argumentó así sus decisiones: "Filip estaba cansado y queríamos buscar una acción individual con José Naranjo para desequilibrar. Con Undabarrena hay una frase que dice que lo que no has podido ganar en 85 minutos, no lo pierdas en cinco"

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