El Club Deportivo Tenerife no logró vencer un partido con todo a favor y con uno de los rivales más pobres que han pasado por el Heliodoro Rodríguez López en los últimos tiempos. Tras ir venciendo por 2-0 y por 3-1 al Racing de Santander, vio como solo podía sacar un punto, ya que en el 93 le empataba el equipo verdiblanco.
Los tres goles del Racing vienen por fallos propios del conjunto blanquiazul. El primero llega tras un error de Alberto, que nuevamente aparece en una lista de errores tras perder el balón en la frontal del área. Lombardo desbordó y Alberto volvió a errar en su defensa dejándole salir por el único hueco posible, que era hacia dentro.
En el segundo tanto, Adrián Ortolá daba un mal pase largo que cortaba el Racing en tres cuartos de campo y, tras un excelente control orientado de Yoda, dejaba en bandeja el mano a mano de Lombardo con Ortolá, que no cierra el palo corto y el balón entra por ahí.
El último tanto viene de una falta innecesaria de Robert Mazan en el perfil izquierdo y de un fallo suyo en la marca. La falta busca área y encuentra a un Karim Yoda que llega libre de marca, ya que el lateral izquierdo la pierde en el transcurso de la jugada. Casualidad que en todos los goles, hay doble fallo del mismo jugador.























