El Tenerife vuelve a su zona de confort. Habitualmente, esta debería ser el Heliodoro, pero, este año, el equipo de Garai ha demostrado que, lejos de su feudo, es donde más cómodo se siente. En este sentido, Vallecas no parece ser el mejor escenario para olvidar las tres dolorosas últimas derrotas como local, pero lo cierto es que el cuadro chicharrero no se puede permitir otro tropiezo. Para arreglar los desastres del Heliodoro, Vallecas debe ser el bálsamo.
Los canarios han invertido la dinámica habitual en las últimas temporadas, puesto que el balance positivo como visitantes contrasta con los números en la isla, donde el equipo de Aritz López Garai acumula los peores registros de la entidad desde que las victorias valen tres puntos.
En sus últimas tres salidas, el conjunto chicharrero logró golear en Albacete (0-4) y Lugo (1-4), además de lograr un empate en el Martínez Valero ante el Elche (1-1).
El técnico del Tenerife no podrá contar en este partido con Dani Gómez, que disputó unos minutos en el empate entre España sub-21 y Alemania, y Róbert Mazán, concentrado también con eslovaquia, ni con el mediapunta sevillano Borja Lasso, sancionado por su expulsión en el último partido.
Ante la ausencia de Borja Lasso, las opciones más naturales son incluir a Álex Bermejo en la mediapunta, dejando la banda izquierda libre para Naranjo o Nahuel, o reforzar el centro del campo con Luis Milla por delante de Aitor Sanz y Alberto Jiménez, la pareja de mediocentros con las que llegaron las dos goleadas a domicilio.
Por su parte, Paco Jémez llega a este envite con hasta siete bajas, lo que modificará, sustancialmente, el once tipo del preparador nacido en Las Palmas.























