El CB Canarias logró su segunda victoria en Liga, y, de paso, estrenó su casillero de triunfos en casa, tras vencer a Obradoiro en el Santiago Martín. En un partido coral, y con el único borrón del tercer cuarto, Shermadini, Salin y Singler, apoyados en otra gran dirección de juego de Huertas, fueron claves para el triunfo tinerfeño, que acumulan un balance de 2-2 en las cuatro primeras jornadas de Liga regular.

Los de Vidorreta empezaron mandando. A pesar del arreó inicial de Obradoiro, pronto Shermadini, el más entonado en el juego interior, empezó a liderar el juego local, y a raíz de la técnica señalada a Moncho Fernández, técnico visitante, los tinerfeños se pusieron por delante, merced al acierto de Huertas, primero desde el tiro libre y, luego, gracias a un triple.

Los gallegos, siempre liderados por Kravic, no podían frenar la dirección de juego canarista, que vio como los locales cerraban el primer cuarto con ventaja gracias a una buena defensa de Singler en la última jugada de la primera manga (24-22).

Singler cogió la batuta del equipo en una segunda manga marcada por las múltiples imprecisiones en ataque de un inoperante Obradoiro de cara a canasta contraria, lo que aprovecharon los de Vidorreta para agarrarse a sus buena defensa y a la dirección de Huertas para irse al descanso con máxima ventaja del partido gracias a un triple sobre la bocina de Salin(44-34)

Pero, Justo cuando mejor estaban los de Vidorreta, Czerapowicz se puso el traje de artillero para los visitantes, en los primeros minutos de la tercera manga. Un parcial de 0-8 neutralizó una ventaja que era de diez puntos, para ponerla a dos.

Fue cuando aparecieron Shermadini primero, y Huertas después, para aguantar el tirón y coger oxígeno para los tinerfeños, a dos minutos del final del tercer cuarto (61-55)

Los visitantes no se rindieron y, gracias a un parcial de 19-26, se fueron a la última manga perdiendo, tan solo, por 3 puntos.

Pero, al inicio del último cuarto, los de Vidorreta volvieron a ponerse el mono de trabajo y, primero con el acierto de Shermadini y Lundberg, y luego gracias a un triple de Salin y dos más de Dani Díez, volvieron a dar un puñetazo sobre la mesa, a falta de siete minutos para el final (72-65).

Otra vez Dani Díez, esta vez desde el 6,75, hizo suspirar de tranquilidad a la parroquia local, que veían como su equipo mantenía los seis de ventaja a cinco minutos del final (75-69).

Ante un nuevo atisbo de reacción de los De Santiago, Huertas anotó de dos, falló Vasileiadis desde la línea de tres y, después, un Dani Díez estelar en el último periodo firmó un 2+1 para empezar a encarrilar el triunfo (80-71).

De ahí al final, los de Vidorreta trabajarían para mantener un triunfo cimentado en el trabajo en equipo, un equipo en el que ya empiezan a sobresalir varios estiletes que deben ser claves este año.

 

 

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