Matías Nahuel Leiva Esquivel (22/11/1996, Rosario, Argentina) es la guinda. El mediapunta argentino se ha convertido en el último fichaje del Tenerife 19/20, en el mercado estival, después de que, en la última semana, Víctor Moreno librase una negociación con su ya ex equipo, el Olympiakos griego, para buscar la contratación de Leiva en propiedad, que firma por tres temporadas por los chicharreros.

Extremo diestro, aunque acostumbrado a jugar por la izquierda, a pierna cambiada, se desenvuelve, eso sí, en cualquier posición de la mediapunta.

Pero, a pesar de haber sido, no hace mucho, una pieza cotizada en el entorno de las jóvenes promesas del fútbol español, las últimas temporadas del futbolista argentino han hecho que su valor disminuya. A sus 17 años, debutó en Primera, después de haber salido de las categoría inferiores del Villarreal, club que lo trajo a España con 14 años. Con el conjunto de la cerámica llegó a acumular, incluso, más de 40 partidos en la máxima categoría, además de hacerlo, también, en Europa, con apenas 19 años.

Por aquel entonces, el Betis llamó a la puerta de los castellonenses para llevárselo a préstamo por dos temporadas, pero, en Heliópolis, Nahuel no pudo continuar su prometedora progresión. Ni con Poyet, primero, ni con Setién, después, a pesar de las oportunidades de las que dispuso, Leiva enganchó a la exigente grada del Villamarín.

Nahuel ni si quiera cumplió las dos campañas de cesión en Sevilla, y, en el mercado invernal de la 17-18, marchó cedido al Barça ‘B’, en Segunda, donde, en aquella segunda vuelta, hizo cinco goles en 23 partidos, y recuperó parte del nivel que parecía perdido.

En el verano de 2018, y a última hora, el Olympiacos logró el traspaso del joven hispano-argentino, pero, tras jugar 11 partidos y hacer 1 gol, encadenó otra cesión, esta vez al deportivo de La Coruña. En la recta final de la 18-19, y, primero con Natxo González, y luego ya con Martí y Fabián Rivero en el banquillo de Riazor, Matías Nahuel apenas disputó 2 partidos completos, y 7 de titular, sin poder hacer un sólo gol.

De hecho, en Coruña aseguran que fue una cesión que, en enero, levantó gran expectación, pero que el rendimiento del futbolista nunca colmó las expectativas puestas en él. Ahora, tendrá otra oportunidad para recuperar su mejor nivel y su incuestionable calidad, en el Heliodoro.

 

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