Juanmi Mesa nunca esperó vivir tan lejos del fútbol. Es otro de esos tinerfeños que un día recibió una llamada: "En un mes haz las maletas, te vas a China". Ahora disfruta y trabaja de lo que más le gusta en Wuhan. Este viernes fue protagonista en Radio MARCA Tenerife.
¿En qué están ahora?: "Estamos de torneo, fuera de Wuhan, que es la ciudad a la que hemos venido al proyecto. Estamos preparando un torneo que empieza en una semana, cerca de la frontera de Vietnam y Laos".
No se lo esperaba: "No me esperaba esta oportunidad. Nunca estuvo en mis planes irme tan lejos ni vivir de lo que nos apasiona que es el fútbol. Pero todo salió muy rápido, y aquí estamos disfrutando de la experiencia y disfrutando las primeras semanas".

¿Cómo surge la oportunidad?: "Todo surge por un entrenador tinerfeño que está aquí, que lleva cinco años, Sergio Ledesma, que fue de los pioneros. Me dijo que les hacía falta un entrenador y me preguntó si quería ir. Yo envié el currículum y me olvidé un poco, de la conversación y de todo. Pero a los quince, veinte días, me llamaron, me dijeron que les había gustado, y que prácticamente en un mes tenía que viajar a China para incorporarme al proyecto".
Proyecto: "Este es un proyecto de la Federación de Wuhan, que es donde estamos nosotros, que gestiona el fútbol de la Federación, algo parecido a la Selección Canaria o Tinerfeña. Yo me encargo de entrenar a los alevines de segundo año. Durante el año entrenamos y de vez en cuando nos sale algún torneo".
China y el fútbol: "Están invirtiendo y quieren estar en la élite lo más pronto posible. Al no haber muchos entrenadores titulados, tiran de entrenadores extranjeros. La realidad es que son años de trabajo, y que costará bastante llegar a ese nivel, pero aquí estamos trabajando para eso. La idea es que el jugador nacional se desarrolle rápido".
Oportunidad de vivir del fútbol: "Yo allí estaba bien y cómodo, de todos los equipos salí con muchos amigos. Allí me inicié y volveré seguramente. Pero donde hay oportunidad de vivir de esto es aquí, lejos de casa".
Adaptándose: "Cada entrenador aquí tiene un intérprete y te adaptas a que el mensaje llegue pasando por otra persona primero, y te tienes que adaptar rápido para que el futbolista te entienda. Aquí se come bien, hay de todo, y estamos muy cómodos en este proyecto, no hay quejas. Cada día se echa un poco más de menos, pero estamos muy bien".
Canarios en Wuhan: "Aquí hay varios canarios en Wuhan, y hacemos piña, vivimos en la misma urbanización. Mi contrato es para un año, con opción de prolongarlo otro. Habrá que pasar primero estos tres meses de prueba, y luego eso".























