Después de seis derrotas consecutivas en ACB, el CB Canarias buscaba remendar esa mala dinámica en la competición doméstica con el pase a la Final Four de la BCL aún en mente. El próposito no era sencillo, y es que en frente estaba el Manresa, una de las revelaciones de la competición.

El desgaste europeo no se dejó sentir en el inicio del partido. Salieron con todo los de Txus Vidorreta que rápidamente se colocaron con un parcial de 4-15, liderados por un Tim Abromaitis que seguía en modo MVP.

Luego tiempo muerto del técnico del conjunto catalán que hizo unos ajustes que apretarán la lucha en el marcador, pero triples de Brusino y White permitieron mantener una cómoda ventaja al final del primer cuarto (17-23).

En el segundo cuarto salió mejor el equipo local que consiguió darle la vuelta rápido al marcador, pero a través de un triple de Brussino y una antideportiva provocada por Bassas reaccionaron los aurinegros con un parcial de 0-5.

Pero más energía liderada por Fisher y Sahko provocó que  reaccionaran los locales y se volvieron a poner por delante en el marcador, y solo un buen triple en la última jugada dejó todo casi igualado (40-38).

Tras el descanso, salieron mejor los de Peñarroya que siguieron incrementando la ventaja mediante la misma pareja, y así poco a poco fueron aumentando la diferencia, que llegó a su culmen al comienzo del último cuarto con un 72-51 a poco más de siete minutos para el final del partido.

Ahí llegó un tiempo muerto solicitado por Vidorreta que cambió radicalmente el signo del choque, y liderados por un imperial Tim Abromaitis acercó a los aurinegros en el marcador bajando la distancia de los diez puntos a menos de cuatro minutos para el final.

Siguió hasta el final combatiendo el equipo canarista que bajó varias veces de esa ventaja e incluso se puso a cinco, pero ya con poco tiempo para la reacción, y al final no pudo ni ganar ni salvar el  basketaverage (91-87).

 

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