El Club Deportivo Tenerife ha vuelto a las andadas. Las buenas sensaciones que había dejado tras la llegada de los fichajes invernales, es, ahora mismo, un espejismo. El equipo ha vuelto a ser ese conjunto que no crea ocasiones, no produce juego y no da ninguna seguridad en la retaguardia. En la tabla clasificatoria, se mantiene a cuatro puntos del descenso, pero, si el Rayo Majadahonda y el Lugo consiguen sumar en sus respectivos encuentros, la escuadra blanquiazul pasaría a ocupar el puesto décimo octavo, marcando el límite de la zona de salvación.

José Luis Oltra está en un compromiso. Estas dos últimas derrotas han dejado varios damnificados para la afición, y ha recrudecido el debate sobre los posibles cambios que debe sufrir el conjunto chicharrero para los próximos encuentros.

La portería

Nuevamente, Dani Hernández se encuentra en el ojo del huracán. El portero venezolano volvió a ser determinante para su equipo, pero para mal. El primer gol da muestras de la inseguridad que ahora mismo tiene. Un centro fuerte de Edu Ramos, más para quitarse el balón de encima que para buscar a un compañero, se cuela por encima del guardameta, en una salida en falso que nadie entiende. No es el primer fallo que acumula. El último se remontaba a la pasada jornada, cuando, en el segundo gol del Córdoba, Miguel de las Cuevas colaba una falta al fondo de las mallas por el palo del portero, en un disparo suave y que botaba en el césped antes de entrar. Dani daba un paso a su derecha y hacía la estatua viendo como entraba el esférico.

El venezolano no está dando muestras de confianza, y no viene de ahora, pues por alguna razón, el club busco reforzarse en el mercado invernal con un portero, algo que no se logró. Aunque, mirando en casa, darle el relevo en la titularidad a Ángel Galván podría ser una de las soluciones para buscar mayor seguridad en la zaga. El canterano solo ha disputado un encuentro esta temporada, pero se encuentra preparado para tomar la responsabilidad de adueñarse de la portería del Club Deportivo Tenerife.

Dani Hernández, durante una acción del partido. Foto: Cádiz CF.

La defensa

Es complicado entender como un equipo, que viene de tres jornadas consecutivas sin encajar un gol, nuevamente parezca un coladero. La segunda mitad en Cádiz fue muy mala por parte de la zaga. El segundo tanto local, obra de Jairo, mostró a las claras lo que fue el partido de ayer: Jairo recibe en el borde del área pequeña, controla el balón solo, rodeado por cinco futbolistas blanquiazul, más su portero, y, tras varios rebotes, acaba en el fondo de la red.

No fue la única jugada a destacar, pues con un saque de banda, el Cádiz supera a toda la línea defensiva del Tenerife y Darwin Machís, en el uno contra uno, la envía fuera. En otra jugada, nuevamente, el Cádiz filtra un pase entre líneas para que se quede Darwin Machís solo frente a Dani Hernández, mientras los cuatro defensas blanquiazules lo persiguen sin que ninguno llegue, pero el portero venezolano le saca el balón de los pies en una de las pocas buenas acciones que hizo.

El que más dudas despierta es Alberto. El majorero no está bien, ya dio muestras de flaquezas contra el Deportivo de La Coruña, que descaradamente, dejaba sacar el balón jugado por su lado, provocando varias situaciones peligrosas en contra del Tenerife, pero en los dos últimos encuentros, se han acrecentado las malas sensaciones. Esto, unido a las molestias en el hombro que le dejaron varios días sin entrenar, y a la recuperación de Mauro Dos Santos, jugador de amplia experiencia en Primera División, hacen factible un posible cambio de cromos en el centro de la defensa.

Alberto disputa un balón con David Querol. Foto: LaLiga.

Una sequía goleadora preocupante

Otra derrota y otro partido en el que el Club Deportivo Tenerife se queda sin marcar. Con este resultado, el equipo de Oltra acumula mas de 420 minutos sin ver puerta, mientras que, cada partido que pasa, da peores síntomas.

Frente a Málaga y Deportivo, el equipo jugó bien y tuvo sus ocasiones, pero no llegó a concretar en los metros finales. Contra el Córdoba, el equipo no llevó ningún peligro sobre la portería andaluza, dando muestras preocupantes de indolencia, que se acrecentaron el pasado sábado en el Ramón de Carranza. Con la novedad de Coniglio en el once titular y Malbasic en banda izquierda, José Luis Oltra buscaba tener mayor presencia en la zona definitiva del ataque, pero no logró ese efecto. El equipo se perdió en un cúmulo de centros al área por centrar, sin destino definitivo y poniendo muy fácil las cosas para la zaga del Cádiz.

La falta de un nueve goleador (Malbasic no lo es), y la baja forma de los jugadores que estaban destinados a ello al principio de temporada, están provocando una sequía de goles preocupante y que está metiendo peligrosamente al equipo en una espiral negativa. Si, como está la situación, tu máximo goleador esta temporada es Naranjo...

Cifuentes ataja uno de los centros inofensivos del Tenerife. Foto: Cádiz CF.

José Naranjo

Y es que el jugador onubense está fuera del equipo. En nada se parece a aquel jugador que maravilló en el Nástic de Tarragona y que hizo pelearse a varios equipos por su fichaje.

José Luis Oltra buscó en él un revulsivo, pero lo que provocó fue una situación más difícil todavía. Naranjo entró pasado de revoluciones y, en dieciséis minutos, ya estaba cogiendo el camino a los vestuarios, expulsado por el árbitro del encuentro, Vicandi Garrido. Una amarilla por protestar y otra por juego peligroso hizo que se borrara del próximo encuentro, frente al Mallorca, en el Heliodoro Rodríguez López.

Probablemente, estas dos semanas sin jugar, ya que, tras el Mallorca, tocaría disputar el partido frente al Reus, descalificado de la competición, le vendrán muy bien al jugador onubense para tranquilizarse e intentar romper ese bloqueo mental que tiene. Pero, mientras siga así, y teniendo opciones como Isma López, Malbasic, Montañés en cuanto vuelva, o incluso Josué, en la cantera, Naranjo no merece volver a ser titular en el Club Deportivo Tenerife.

José Naranjo, durante un entrenamiento.
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