Casi condenado al ostracismo hace poco más de tres semanas, la situación de Héctor Hernández ha dado un vuelco impensable. El lateral zurdo, que ya conocía que su futuro debía estar fuera de la isla desde hacía meses, se negó a salir en enero, a pesar de que se le había advertido de que Oltra no contaba con él.

Con la sombra del partido en Mallorca, donde el rendimiento del defensor tocó fondo, toda vez que dos de los cuatro goles encajados por el equipo vinieron por su banda, Héctor acumuló suplencia tras suplencia desde entonces. De hecho, el futbolista blanquiazul estuvo más en la grada que en el banquillo.

Sin embargo, la lesión de Camille le abrió una puerta inesperada. Con el rumor de fondo de la búsqueda de un lateral zurdo en el mercado de invierno, y mientras éste no llegaba, Héctor saltó a la titularidad ante el Nástic. Y, desde entonces, ha ido de menos a más.

Tras tomar contacto, de nuevo, con el verde ante el colista, Héctor afrontó, también como titular, y con muchas miradas puestas en él, el doble reto ante Málaga y Deportivo de La Coruña. Y, lo cierto, es que aprobó con nota.

Frente al conjunto malacitano, el ex de la Real Sociedad aportó en defensa y en ataque. Mejoró en solidez, algo que terminó de refrendarse en Riazor. Tildado, por muchos, como el mejor de los de Oltra en Coruña, y aspirante, de nuevo, a estar en el once ideal de la jornada, el Tenerife ha ganado un lateral en enero.

Ahora, el regreso de Camille, abre un debate que, seguramente, para muchos no exista. Lo normal sería que Héctor, ante su buen rendimiento, continúe en el once inicial. Por si fuera poco, Isma López también está listo, aunque, en el caso del vasco, su polivalencia hace que oposite a ocupar el extremo zurdo, una demarcación huérfana de efectivos solventes. Ni Montañés, por sus numerosos problema físicos, ni Naranjo han terminado de cuajar en la banda izquierda.

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