270 minutos o lo que es lo mismo: tres partidos sin marcar un tanto. Desde el triunfo por dos a cero ante el Nástic, con los goles de Suso y Jorge, el Tenerife no ve portería. El equipo blanquiazul está acusando la falta de gol; una asignatura pendiente que roza la preocupación. Los delanteros no andan finos con la puntería y los futbolistas de segunda línea tampoco están acertados.
Naranjo y Nano son los señalados y, es que, ninguno se acerca al nivel de las expectativas creadas en el momento de sus incoporaciones. El andaluz, máximo goleador del equipo con cuatro goles, deja más sombras que luces en sus actuaciones.
Nunca ha sido titular indiscutible y sus participaciones irregulares han propiciado que la afición pierda la paciencia. Además, no tiene la confianza absoluta de José Luis Oltra.
Nano está siendo otra de las decepciones de la temporada. El tinerfeño llegó en verano para recuperar el nivel que ofreció en su última etapa como blanquiazul. Pero, lejos de lo esperado, el atacante ha pasado más tiempo en el banquillo o lesionado, que en el terreno de juego. Con solo un tanto en su haber en el presente curso, Nano ha sido más nombrado por motivos extra deportivos, que por sus buenas actuaciones.
La 'doble N', que llegó en verano para revolucionar la delantera del CD Tenerife, no están cuajando y la falta de gol está siendo más que preocupante. Ante el Córdoba se volvieron a palpar las carencias del equipo, que ha vuelto a las andadas y no termina de alejarse de la zona roja de la clasificación.
























