El Igueste Caletillas y el Taco San Luis han protagonizado el enésimo bochorno del fútbol en Tenerife. El encuentro de categoría Regional (que terminó con el resultado de 1-2) dejará para el recuerdo una auténtica batalla campal en los últimos minutos.
Ya con el marcador de 1-2, y en los últimos minutos del partido, el guardameta del conjunto local se dispuso a efectuar un saque de portería mientras un jugador visitante intentó impedir el saque para intentar perder tiempo. La acción dio paso a una enganchada entre ambos que desencadenó que muchos de los aficionados que se encontraban en las gradas saltaran al césped.
Ambos clubes insisten en que el grupo de individuos que saltó desde la grada lo hizo con la intención de acabar con la trifulca. Sin embargo, según ha podido saber Radio Marca Tenerirfe, nada más lejos de la realidad.
Fueron estos aficionados (alrededor de 40) lo que acabaron protagonizando una auténtica batalla campal que se saldó con puñetazos, patadas y en la que llegó incluso a correr la sangre.























