Víctor Moreno ha llegado al CD Tenerife con la intención de revolucionar al club insular. En apenas 15 días de mercado, el conquense ha cerrado cuatro incorporaciones (la idea es que lleguen incluso más futbolistas), ha dado la baja a dos jugadores y se espera que puedan salir algunos más (Chilunda, Héctor, Joao o Tyronne podrían abandonar la entidad).
A pesar de que en su presentación Moreno prefirió actuar con diplomacia y asegurar que la plantilla era, a su juicio, "mejor de lo que estaba demostrando", la realidad se ha acabo imponiendo y con los movimientos realizados queda patente que la confección del plantel dejaba, y deja, mucho que desear.
"Mi idea es intentar mejorar el equipo. Evidentemente tenemos unas limitaciones logísticas y presupuestarias. Si se presenta la posibilidad de realizar una operación que nos convenza y nos de seguridad se estudiará", explicó Moreno.
Una de la posiciones susceptibles de mejora es la portería y así lo ha reconocido el director deportivo en sus últimas declaraciones. No obstante, el dirigente ha explicado que una situación derivada del trabajo de Alfonso Serrano, su predecesor en el cargo, dificulta, y mucho, la posible llegada de algún guardameta en este mercado.
"Tenemos un hándicap en la portería que no ha hecho olvidar alguna posible operación que es tener a tres porteros con contrato y no me gustaría iniciar el mercado de verano con cuatro porteros con contrato. Es un tema que hay que estudiar y seremos bastante sensibles con esa situación", reconoció finalmente.
























