El partido ante el Nástic destapó las cualidades del nuevo Tenerife que, al menos hasta junio, tendrá a su disposición José Luis Oltra. A falta de que lleguen los que sigue buscando Víctor Moreno para la banda, el lateral e, incluso, la portería, lo cierto es que el nuevo centro del campo del equipo blanquiazul dio motivos para la ilusión.
El trío conformado por Milla, Racic y Lasso destapó el tarro de las esencias en el césped del Heliodoro. Y lo cierto es que se trata de tres hombres completamente diferentes, y complementarios, que hacen que el salto de calidad en la medular sea incuestionable, al menos, si los tres rinden a su nivel.
Milla no ha perdido, ni perderá, su estatus de timón del equipo. El paso adelante que ha dado el madrileño esta temporada, mejorando ostensiblemente sus prestaciones a balón parado y su capacidad de dotar al equipo de equilibrio y profundidad, ha sido clave para que el equipo, a pesar de la desastrosa primera vuelta realizada, mantuviese un nivel mínimo que le ha hecho escapar de los puestos de descenso. Quizás, y junto a Jorge, Suso y Malbasic a ratos, ha sido el mejor del Tenerife en lo que llevamos de Liga.
Ahora, al ex del Fuenlabrada se le han unido dos piezas que le harán multiplicar sus opciones de pase y asociación dentro del campo. Algo que hará que el propio Milla también sea mejor de lo que era.
Junto a Racic, el todoterreno serbio que encandiló al estadio en una de las mayores exhibiciones vistas en el Heliodoro, en los últimos años, por parte de un debutante, Milla conformará un doble pivote completísimo. Absolutamente compatibles, en el caso del balcánico, su trabajo, su capacidad para abarcar una gran cantidad de campo en defensa y ataque, unido a que es capaz de llegar con peligro al área contraria desde segunda línea, hacen que Oltra tenga, a su disposición, unas riquísimas variantes en esa demarcación.
Por último, el que completa el triángulo es Lasso. El ex del Sevilla, que además será blanquiazul hasta 2021, es el hombre que tendrá que unir las piezas del puzzle. Aún con la necesidad de coger el ritmo de competición necesario para que su fútbol sea más regular, el hispalense dejó tres o cuatro enormes detalles de calidad que descubrieron parte de lo que puede ofrecer.
Por el camino, Lasso dejó una asistencia en el primer gol, un pase genial, filtrado entre dos defensas, para dejar en ventaja a Racic dentro del área antes de asistir a Jorge en el segundo tanto, y un trallazo al larguero después de sentar a un defensor tarraconense. Y eso, nada más aterrizar y con una evidente falta de minutos en sus piernas durante el primer tramo de la presente Liga.
Con todo, y manteniendo la cautela necesaria en este tipo de casos, siempre y cuando sean capaces de estar al nivel que se les presupone, y que ya mostraron el pasado domingo, el Tenerife se acerca a la excelencia en su centro del campo: El equilibrio, la potencia y la magia estarían asegurados con el triunvirato Milla-Racic-Lasso.























