Como aquella novela de magia en la que el malo "no debía ser nombrado" porque daba mucho miedo. Lo mismo pasa en Tenerife con la Segunda División B. Asusta, nadie quiere ni siquiera pensarlo, pero desgraciadamente, el actual conjunto blanquiazul está protagonizando un `déjà vu´ que lo hace, y mucho.
En la temporada del descenso a Segunda División B, la 2010-2011, el CD Tenerife tenía, tras catorce partidos disputados, solo trece puntos. Exactamente los mismos que tiene en la actualidad, después del mismo número de jornadas.
Este sábado, los tinerfeños cayeron por dos goles a cero ante Osasuna, y en la próxima cita, ante el Rayo Majadahonda en el Rodríguez López, tendrán que ganar, sí o sí, para que la necesidad de nombrar a "la que no debe ser nombrada", no crezca.























