El Albacete regresa al Heliodoro este domingo. Los manchegos comparten con el Tenerife algunas figuras comunes en el pasado. Entre ellos, Pedro Cordero, ex director deportivo del cuadro tinerfeño en el fatídico primer año del club en segunda 'B' (2011-2012), que, además, jugó en el apodado 'Queso Mecánico' de los noventa (1992-1995). Cordero atendió a Radio MARCA para recordar su paso por La Mancha, y, especialmente, por la isla.

El profesional murciando recuerda, sin tapujos, que la entidad isleña estuvo muy cerca de desaparecer: "Tras descender a segunda 'B', si no hubieran salido todos aquellos jugadores que descendieron, el Tenerife hubiera desaparecido. El club pudo desaparecer. No había otro remedio. El Tenerife no era viable si no sacábamos a aquellos jugadores de contratos muy grandes".

"Recuerdo que, a última hora, Julio Álvarez se colocó tres años en el Numancia, a Nino y Ricardo se les colocó en Primera y perdieron dinero en beneficio del Tenerife", desveló Cordero.

COMPARACIÓN ACTUAL CON AQUEL DESCENSO: "El miedo es libre. Aquel Tenerife que bajó a segunda 'B' tenía jugadores muy importantes. Se hizo un equipo para subir a Primera y se entró en dinámica negativa, pero son situaciones distintas. El miedo es libre porque, al final, el equipo está ahí, pero, conforme van pasando los partidos, los equipos con mayor presupuesto y mejores presupuesto tienen más margen de comprensión por la calidad que tienen para salir de ahí"

TRAUMA PARA LA AFICIÓN: "Cuando el Tenerife bajó a segunda 'B' entendí al aficionado. Venían de jugar ante el Barcelona, y, dos años después, estaban jugando ante el San Sebastián de Los Reyes, con todos mis respetos. Fue un golpe brutal para la afición, y los trabajadores no podíamos hacer nada, pero creo que el aficionado maduró, y, cuando se subió con Cervera, entiendo que la gente valoraría lo que es estar en segunda. Clubes como Zaragoza, Granada, Cádiz, Sporting u Oviedo, que también son grandes, también están en segunda"

SU AÑO MÁS DURO: "Tengo muy marcado aquel verano en el Tenerife que acababa de descender a segunda 'B'. Trabajaba trece horas diarias, en una gestión brutal porque eran negociaciones a tres bandas entre jugadores, representantes y club. No podía firmar ningún jugador hasta que no liberase aquellos contratos. Me dejaron trabajar, Concepción me dio libertad absoluta"

RESCISIONES DE CONTRATOS: "Aquel verano hubo un ERE de por medio en el Tenerife. Fue duro, con ambiente depresivo en el club y con la salida de muchos futbolistas que costó mucho sacarlos. También tenía a Juan Amador y al abogado del club que trabajamos junto con el presidente a la cabeza. Fueron dos o tres millones de euros en rescisiones de contratos de jugadores, en pelea con ellos para colocarlos en clubes nacionales y extranjeros"

PLANTILLA NUEVA: "Hubo que confeccionar una plantilla de dieciocho jugadores de fuera en un Tenerife con máxima exigencia de estar arriba. Salvo Aragoneses, Sicilia y Kitoko, que se quedaron en el club, aquella plantilla del Tenerife en segunda 'B' era toda nueva. Tuvimos la mala suerte de que nos tocó el mejor Castilla de los últimos quince años, y, aún así, llegamos al último partido con la Ponferradina"

SITUACIÓN LÍMITE: "Aquel Tenerife que descendió a segunda 'B' se remangó bien, cogió el toro por los cuernos, y, ante la adversidad, hubo carácter. Si había que echar a futbolistas que no estaban, se echaba, y si había que ser su padre, también se era, para restaurar y recuperar a aquella plantilla"

SUPERVIVENCIA: "Hubo un punto de sufrimiento grande en aquel Tenerife que descendió, pero el club, en ese momento, se remangó. Ha sido el trabajo más duro que he tenido. Tras liberarnos de todos aquellos contratos, poco a poco se fue trayendo a los Kiko Ratón, Perona, Chechu, Víctor Bravo, en diciembre llegaron Llorente y Kike López, más Aridane que nos dio un plus para subir"

LA SALIDA DE AMARAL: "La salida de David Amaral, tras el descenso a segunda 'B', también fue desagradable. Se decidió empezar de cero. Eso sucedió, prácticamente, conmigo bajando del avión. El fútbol, a veces, no es bonito"

EL TRABAJO DE UN DIRECTOR DEPORTIVO: "Los jugadores son de una empresa y unos rinden más y menos, se adaptan más o menos. A veces, la mujer no se adapta, o el entrenador le coge manía a uno. Tienes que, además de firmar jugadores, estar muy fuerte con el entrenador, para que esos jugadores de 20 a 32 años, que ganan dinero muy rápidamente, entiendan ciertas situaciones y tengan madurez"

TENERIFE ACTUAL: "Equipos como el Tenerife que, en estos últimos dos años, se imaginaba que iba a estar en la zona alta, tiene buenos futbolistas. Oltra conoce muy bien la casa, pero las dinámicas son distintas con respecto a su primera etapa. Ahora se le exigen cosas a la plantilla por su presupuesto salarial, porque, ahora, hay una transparencia muy grande"

ÉPOCA DORADA: "El Tenerife de ahora no tiene nada que ver con aquel de los noventa. Queda la estela de haber saboreado que eras grande, que le quitabas Ligas al Madrid y jugabas bien. La parte nostálgica no es bueno quitártela, pero, a veces, es un hándicap de presión con lo que estás viviendo, hacia el equipo actual, porque las circunstancias son diferentes"

 

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