Bryan Acosta salvó un punto, in extremis, para un Tenerife que fue de más a menos en Zaragoza. En el 95, tras un gran centro de Milla, el testarazo inapelable del hondureño evitó una derrota segura. Una derrota que parecía vista para sentencia cuando, poco antes del noventa, Dani Hernández cometió un grave error al empujar a un rival con la suficiente claridad como para que el colegiado pitase un penalti que parecía condenar a los chicharreros...hasta que apareció Bryan para salvar a su equipo, y también a su compañero.
El Zaragoza apenas mostró la reacción que se le exige a un equipo que suma cinco jornadas sin ganar y con un entrenador más que cuestionado, mientras que el Tenerife careció de ambición, no aprovechó las facilidades que le dio su rival y se conformó con un empate que llegó casi de casualidad en el último suspiro.
El partido comenzó con los locales buscando el balón, aunque sin demasiada profundidad y sin aportar ninguna ocasión clara, mientras el conjunto isleño se conformaba con esperar a que su oportunidad llegara a la contra.
Un Zaragoza sin ideas, sin dejar de acumular errores, permitió crecerse al equipo visitante, que llegó a tener dos ocasiones claras de gol: una en el minuto 26, con un balón de Suso que salvó in extremis Álex Muñoz casi en la línea de meta; y un disparo de Acosta que se fue a la izquierda de la portería defendida por Cristian Álvarez por poco.
Comenzaron a sonar los pitos en La Romareda, donde, con el paso de los minutos, ni el balón tenían los blanquillos, mientras que el Tenerife se convertía cada vez más en dueño y señor del partido.
Solo en la última jugada del primer tiempo tuvo una aproximación a la portería rival la escuadra aragonesa, que no fue más que un mal cabezazo de Pombo tras un lanzamiento de córner que se marchó fuera.
La única reacción zaragocista llegó en los primeros minutos de la segunda parte, en los que disfrutó de dos ocasiones claras de gol en las botas de Lasure y Álex Muñoz.
Pero el Tenerife se recolocó y el ímpetu del Real Zaragoza se esfumó.
Los dos equipos ofrecieron alguna dosis de buen fútbol en este periodo, con ocasiones para ambos: la más clara, una de Medina en el minuto 84, cuando no llegó a rematar un magnífico pase de Aguirre.
Justo después, el cancerbero de los tinerfeños provocó un penalti tan claro como innecesario que convirtió en gol Javi Ros (m.88).
El Zaragoza acariciaba la victoria, pero en el tiempo añadido una falta a favor del Tenerife la lanzó perfectamente Luis Milla y Acosta rubricó el 1-1 definitivo.























