La UDG Tenerife afrontará este fin de semana una de las salidas más complicadas de la temporada, jugará contra el Atlético de Madrid. En la expedición estará Natalia Ramos, que este viernes, fue una de las protagonistas en A Diario Live, donde no solo habló de la actualidad del equipo, también, de sus inicios en el fútbol, siempre unidos a los de su hermana Noelia.
Vida fuera del fútbol: "Estoy estudiando Magisterio de Primaria. El arranque de curso me va bien, con ganas a comenzar el nuevo año. Mi hermana está estudiando Magisterio Infantil".
Buena dinámica del Granadilla Egatesa: "Estamos en buena dinámica y en buena línea. Veo al equipo bien y estamos contentas con el trabajo".
Muñecas y balones: "Le quitábamos la ropa de fútbol a mi padre, y los balones a mis primos y a mi hermano. Siempre nos regalaban muñecas y nosotras las tirábamos, solo queríamos el balón".
Fútbol desde pequeñas: "Nosotras desde que somos pequeñas nos ha gustado el fútbol, una nace con ese gen, y nosotras tuvimos la suerte de hacerlo. Mi padre era futbolista, y siempre hemos estado por los campos de fútbol, ya sea viendo a mi padre, o a mi hermano. Siempre estábamos los fines de semana de campo en campo".
¿Muchos piques con su hermano?: "No, nunca. En casa siempre nos hemos entendido mucho, y mi hermano siempre nos ha protegido mucho. Él dice que nosotras dos somos la alegría de la casa. Cuando nos fuimos el año pasado, él lo notó mucho. Y ahora estoy yo y mi hermana está fuera, pero él está muy feliz. Mi hermano es mucho más tranquilo, y nosotras un poco más locas".
¿Cómo lleva estar separada de Noelia?: "Lo llevo mejor de lo que esperaba. Al final llevamos toda la vida juntas, y se nota, pero lo estamos llevando muy bien. Las dos estamos felices y nos podemos quejar".
Noelia, feliz en el Sevilla: "Ella allí está súper integrada, cuando estás a gusto en un sitio, las cosas vienen solas. Hablo con ella todos los días".
UDG Tenerife-Sevilla, en el Heliodoro: "Para nosotras es muy emotivo jugar en un estadio como el Heliodoro, será bastante especial, habrá muchas emociones, porque jugaremos por primera vez en contra. La familia estará un poco dividida, tendrán el corazón dividido, e incluso yo también lo tendré. Lo mejor sería que el partido acabe con un empate, así nos quedamos contentas las dos y felices".
























