Esta es sin duda la semana grande del baloncesto en la isla de Tenerife, porque el Mundobasket Femenino consume jornadas subido al carro del éxito, con una organización excelente y una respuesta de los aficionados que está por encima de las mejores previsiones.
Es muy buena noticia que la FIBA nos tenga en su radar, porque el baloncesto es sin duda un deporte con tradición en las Islas, y porque un evento de esta envergadura sitúa definitivamente a Tenerife en el escaparate para acoger certámenes futuros y otras iniciativas de relieve mundial.
El éxito, por tanto, hay que refrendarlo primero y administrarlo después, tarea que queda al cuidado del presidente de la Federación Canaria y vicepresidente de la Española, Manolo Gómez, un dirigente que atesora el mérito de volar alto y mantener sin embargo los pies en el suelo. No es nada fácil aglutinar estas dos visiones de la realidad, la ambición y la humildad, y en ese sentido se puede afirmar que Gómez ha hecho suyas las credenciales del club de sus amores, un CB Canarias que afronta una nueva temporada en la Liga Endesa y lo hace con muy buenas perspectivas tras una pretemporada culminada con un pleno de victorias.
Y aunque el estreno, el próximo domingo en casa del campeón europeo, el Real Madrid, se antoja muy difícil, ya se puede afirmar que el conjunto aurinegro está preparado para afrontar la nueva temporada.
Con cambios en su plantilla, sí, pero con muy buen ojo en los refuerzos, que es otra seña de identidad del club. Al regreso de Txus Vidorreta como entrenador se añade la llegada de jugadores como Iverson, Sebas Saiz, McFadden, Brussino, Staiger y Gielo, tan diferentes entre sí por origen, trayectoria y cualidades, pero que de momento han cogido buena química con los Abromaitis, Beirán, San Miguel, Bassas, Ricchotti y Mamadou Niang.
La del CB Canarias es una plantilla larga, compensada, con físico y talento, que necesita hallar la mezcla adecuada para ser competitiva en Liga Endesa. Por ahora tiene toda la pinta de serlo.
























