La interminable lista de talentos de la tierra que dejó escapar el Tenerife

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El de Héctor Castillo no es, ni mucho menos, el primero de los múltiples casos de futbolistas tinerfeños en el exilio. La fuga de cerebros que, en los últimos años viene siendo costumbre en el CD Tenerife, parece una sangría imparable.

Son muchos los casos en los que, jugadores procedentes de la cantera blanquiazul, acaban saliendo en edades tempranas del club, descartados por diversas razones, y terminan su formación, habitualmente, en otros clubes de la isla, que sirven como trampolín para saltar, años después, a algún conjunto profesional de La Península.

Otras veces, son futbolistas que salieron por la puerta de atrás del primer equipo, por una u otra razón, o, incluso, jugadores hoy profesionales, en Primera, Segunda División o el extranjero, que nunca fueron captados por los rectores de la base tinerfeñista. Aunque la lista es muy extensa, existen casos tan conocidos como llamativos que aquí rescatamos:

HÉCTOR CASTILLO:

Es el último ejemplo. El polivalente atacante estuvo en el Tenerife, pero, en edad infantil, lo dejaron escapar. Castillo marchó al Sobradillo, quien recibió una oferta del Alavés para llevárselo, y, ahora, tras ser una de las revelaciones del campeonato juvenil con los vitorianos, Abelardo lo ha llamado para hacer la pretemporada con los mayores. Por el camino, ya ha sido internacional sub-18. Pinta bien.

ÁNGEL RODRÍGUEZ:

Cierto es que Ángel abandonó el Tenerife por voluntad propia, allá por el año 2010, ante la enorme dificultad que tenía a la hora de encontrar continuidad por la feroz competencia de uno de los mejores delanteros de la historia del club, como era Nino. Por eso, marchó al Elche, donde anotó casi 30 goles en apenas dos temporadas. De ahí al Levante, de nuevo cedido al Elche con un ascenso a Primera por el camino, y, tras un efímero paso por el Éibar, quedó libre en 2015.

Fue ahí, cuando, tal y como reconoció el propio Ángel en Radio MARCA, pudo haber fichado en el Tenerife, pero nunca hubo oferta en firme por parte del club, que prefirió otras opciones. En Zaragoza rompió registros (más de 30 goles en dos temporadas), llegando a ser uno de los máximos goleadores de Segunda, en 2017, lo que le valió su pase al Getafe de Primera División. El resto, ya es conocido. Este año ha firmado 13 goles en 33 partidos, convirtiéndose en uno de los jugadores más queridos por la afición getafense.

OMAR MASCARELL:

Uno de los casos más llamativos es el del teguestero Mascarell. Fue el Laguna el que se fijó en el, a sus 14 años, cuando, en 2007, ya despuntaba en el Tegueste. Con el conjunto morado completó su formación, hasta llegar a ser mejor jugador de la Copa del Atlántico, con 17 años, cuando el Real Madrid se lo llevó a su juvenil. El Tenerife nunca captó a Omar, que salió de la isla sin haber pisado la cantera blanquiazul, algo que, tal y como el propio jugador reconoció en Radio MARCA, habría sido clave para un posible futuro vestido con el escudo del representativo.

Sin embargo, el interés llegó tarde, a pesar de que el club lo intentó cuando ya no pudo ser, quizás fuera de tiempo y forma. Además de hacerlo antes de dar el salto al fútbol profesional, el Tenerife pensó en Mascarell cuando ya era inalcanzable y se había consolidado en la élite. La última, la surrealista llamada de Serrano, el pasado invierno, a un jugador que triunfaba en la Bundesliga alemana.

ROQUE MESA:

Uno de los centrocampistas revelación del fútbol español hace apenas un año, también llegó a pasar por el filial del Tenerife. En 2008, el Tenerife 'B', por aquel entonces en Segunda 'B', lo fichó procedente del filial del Levante, donde, incluso, había entrenado con el primer equipo valenciano. En seis meses, y a pesar del posterior descenso a Tercera, Roque lo jugó todo bajo las órdenes de Alfredo Merino, y fue el propio entrenador del filial el que recomendó su renovación, que fue desestimada por los responsables de la cantera.

ERIK EXPÓSITO:

De lo poco que se puede destacar de la infame temporada de la UD Las Palmas que acabó con el descenso de los amarillos a segunda. Este delantero tinerfeño destacó en varios equipos 'de barrio' en su infancia. Unión La Paz, Verdellada o Barranco Hondo, y tampoco despertó el interés de los especialistas del fútbol base blanquiazul. Fue el filial del Málaga el que se lo llevó, para cederlo al Cantabria, de donde pasó a la UD Las Palmas, que no dudó en quedarse con el prometedor atacante.

Expósito despuntó en el filial amarillo, convirtiéndose en el máximo goleador, lo que le valió el debut en Primera con Quique Setién y, un año después, anotar su primer gol en Balaídos, ya con Paco Jémez, para acabar siendo miembro de pleno derecho del primer equipo. El Tenerife "nunca" lo llamó.

MAIKEL MESA:

Otro jugador que está muy de actualidad. Y es, precisamente, uno de los más sangrantes casos de falta de perspectiva por parte de los dirigentes de la base. Hasta los 15 años, Maikel vistió la camiseta del Tenerife. Fue ahí, cuando, por su corta estatura (hoy supera el metro ochenta de estatura), el club dejó de contar con él. Ahí es donde llegó el CD Laguna, donde terminó de explotar y llamar la atención del Osasuna, quien se lo llevó para su filial y, finalmente, hacerlo debutar en Primera División.

Con los pamplonicas, Mesa se convirtió en un fijo, a pesar del descenso, y, antes de abandonar el cuadro rojillo, anotó el gol definitivo con el que Osasuna retornó a la máxima categoría. Los siguientes dos veranos fueron calcados para él. Maikel paralizó cualquier oferta esperando una llamada del Tenerife que nunca se produjo. Ni antes de firmar por el Mirandés, ni, un año más tarde, hacer lo propio con el Nástic.

En Tarragona, se ha convertido en el mejor futbolista de un equipo que, ahora, ante el interés de Las Palmas, puede acabar recibiendo algo más de medio millón de euros por un jugador que, salvo sorpresa, recalará en un aspirante claro al ascenso a Primera División.

JAIRO IZQUIERDO:

Al Tenerife no le duró demasiado su confianza inicial en Jairo, al que, incluso, se le llegó a hacer contrato profesional. Apenas estuvo dos años en el primer equipo, tras una cesión en el Murcia, pero nunca encontró continuidad. Se desvinculó del Tenerife y, tras media temporada en el Melilla, pasó al Extremadura donde, esta campaña, parece haber explotado. Pieza clave en el ascenso extremeño a Segunda, Jairo jugó 41 partidos e hizo 6 goles, convirtiéndose en uno de los extremos más destacados de la división de bronce y ganándose, por derecho propio, un lugar privilegiado en el proyecto de los de Almendralejo para su retorno al balompié profesional. Tras no poder triunfar en el equipo de su vida, Jairo, ahora, es feliz y se siente valorado.

AIRAM CABRERA:

En 2009, este potente delantero se convirtió en el máximo goleador del grupo del filial en Segunda 'B'. Pero sus 27 goles nunca fueron suficientes para darle una oportunidad en el primer equipo. El propio Airam recordó, en Radio MARCA, que sólo se le permitió hacer una pretemporada con los mayores, y porque Rubén Rosquete cayó lesionado. Obligado a abandonar el club para buscar su oportunidad, ha sido un trotamundos, siempre haciendo goles. Especialmente reseñable fue su paso por Cádiz, donde hizo cuarenta goles en dos años, formando pareja con Juan Villar. El Tenerife quiso 'repatriarlo', en su día, estando en Segunda 'B', pero Airam jugaba en Segunda y ya parecía tarde.

CARLOS GUTIÉRREZ:

Fichó en el Tenerife, casi en edad juvenil, procedente del Juventud Laguna. El central lagunero también forma parte de los que salieron del conjunto blanquiazul, en categorías inferiores, por la puerta de atrás. De nuevo, el CD Laguna lo captó, club con el que debutó en Tercera. De ahí, a la UD Las Palmas, donde ascendió a Segunda 'B' con su filial. Tras dos cesiones al Leganés y Burgos, quedó libre y marchó al Numancia donde se ha convertido en uno de los futbolistas más importantes de un equipo que llegó a la final por el ascenso a Primera División. En ese equipo, Carlos lo jugó practicamente todo, siendo titular indiscutible para Arrasate, llegando a anotar dos goles, uno de ellos al equipo de su tierra.

YERAY GONZÁLEZ:

De los pocos que alcanzó el primer equipo del Tenerife. Álvaro Cervera lo hizo debutar el año del último ascenso a Segunda División 'A', pero, tras destaparse como un futbolista muy interesante en la medular, el club no renovó su contrato para el retorno al fútbol profesional, lo que causó una enorme decepción en un futbolista que, después, se labró un nombre en la división de bronce, con equipos como el Real Unión, Guijuelo, Hércules, y, finalmente, la Cultural Leonesa. En León, ascendió a Segunda y, la pasada campaña, participó en cuarenta encuentros, en los que, además, anotó cinco goles, aunque, eso sí, sin lograr evitar el descenso de los castellano-leoneses.

Existen más ejemplos de 'tinerfeños por el mundo' que pudieron, o podrían, haber vestido la camiseta del primer equipo de su tierra. Estos son sólo algunos de los más llamativos. En el lugar de estos que aquí destacamos, llegaron múltiples fichajes foráneos que, en muchísimos casos, no mejoraron las prestaciones de estos chicharreros que, fuera de casa, han demostrado que, con confianza, habrían desempeñado un papel importante en el Tenerife, por no hablar de que el coste de los mismos para el club habría sido mucho menor.

 

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