El exterior americano del Club Baloncesto Canarias, Davin White, es uno de los jugadores que cumplen con esa definición. La Fundéu lo explica como "una persona o cosa conceptuada como singular excepción de una regla cualquiera". El de Phoenix nunca ha seguido el camino establecido.

Su llegada a Tenerife en 2015 ya trajo cola. El '34' venía como un base anotador y no conseguía sonreír con Alejandro Martínez como lo había hecho en Manresa, no obstante, la incorporación de Vidorreta supuso su reconversión en un auténtico microondas, compartiendo posición exterior con Rodrigo San Miguel.

A pesar de los títulos y su gran rendimiento, su tercera temporada está siendo la más complicada. En la Liga ACB se ha perdido tres partidos, dos por lesiones y el último por decisión técnica, mientras que en dos temporadas solo había fallado en cuatro encuentros, dos por año.

A sus 36 primaveras necesita recuperar su mejor nivel físico para seguir demostrando el baloncesto que tiene dentro. Un jugador indispensable en el pasado reciente y, sin duda, en el futuro próximo del Canarias.

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