Lo esencial es el objetivo deportivo. Lo realmente importante es el PlayOff de ascenso. Buscar el objetivo primario de este Tenerife, que, indudablemente, y aunque Miguel Concepción se empeñe en negar la evidencia, era y es el ascenso a Primera División.

Pero, más allá de una recta final de temporada que se presume apasionante, debido al subidón que Joseba Etxeberría le ha dado a un Tenerife que parecía desahuciado hace, apenas, dos meses, en el seno del club empieza a sonar la necesidad de planificar, en el futuro, más allá de la categoría que ocupe el equipo la próxima campaña.

Y hay una necesidad que impera sobre el resto, y no es otra que la del futuro del técnico vasco. Con su cotización por las nubes, a tenor de los enormes resultados y el tirón mediático de un entrenador que, incluso, empieza a sonar como futurible del Athletic de Bilbao, a nadie se le escapa que el contrato del ex jugador guipuzcoano expira el próximo 30 de junio.

Por eso, y a pesar de que Etxeberría sólo se centra en lograr el objetivo del equipo, en la entidad tinerfeñista ya empiezan a marcar, en rojo, la imperiosa necesidad de atar un hombre que ha caído de pie en el vestuario, en el entorno e, incluso, se ha adaptado, a la perfección, a la vida en la isla.

Sin embargo, a día de hoy, no hay avances claros en cuanto a la posibilidad de ampliar la relación contractual entre el técnico y Tenerife. Etxeberría prefiere esperar a que se acerque el final de temporada, para conocer si las cosas continúan por el buen cauce deportivo que llevan en la actualidad, y, después, tomar una decisión.

Por su parte, Alfonso Serrano sabe que, de no cerrar un acuerdo antes de que sea tarde, algún club de superior categoría podría llevarse a uno de los entrenadores más cotizados del momento en Segunda, a pesar de su corta trayectoria.

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