Los daños colaterales que dejó el Tenerife-Huesca no cesan. Uno de los que afectará al equipo el próximo fin de semana, ante el líder en Vallecas, serán las expulsiones que sufrió el equipo. Una de ellas, dentro del campo, y, la otra, fuera del terreno de juego.
El primero de ellos Carlos Ruiz. El central granadino vio dos amarillas en apenas 20 minutos. Y es en la segunda donde el club tinerfeño busca hacer las alegaciones pertinentes para evitar la sanción de su futbolista ante el Rayo. Si bien el acta refleja, claramente, que Ruiz fue expulsado por "derribar a un contrario en la disputa del balón", desde el momento en el que se produjo el penalti señalado por Díaz de Mera, árbitro del encuentro, las imágenes televisivas no aclaran nada al respecto, ya que no se aprecia ningún agarrón, ni acción punible, del defensor tinerfeñista.
Por su parte, Raúl Cámara vio la roja directa tras decirle al asistente, y siempre según el acta, "esto es un atraco", tras lo que, además, y después de ser expulsado por ese motivo, le espetó al cuarto árbitro "esto es un puto atraco, me cago en la puta". En este sentido, el Tenerife trata de evitar la sanción al lateral diestro madrileño, pero parece muy poco probable que el recurso prospere, en este caso, toda vez que se trata de la palabra del jugador contra la del asistente y el cuarto árbitro, reflejadas en el acta.
























