Por si los (excelentes) resultados deportivos no eran suficientes para alimentar la ilusión, el choque ante la Cultural Leonesa, el próximo sábado, podría significar el retorno del, posiblemente, mejor futbolista del Tenerife. Un jugador que, tras dejar atrás meses de calvario por diferentes lesiones, se destapó con un mes de competición de auténtico crack.
Antes de la visita a Granada, había hecho dos goles. En apenas cuatro partidos, (Granada, Córdoba, Lugo y Nástic), el onubense logró seis tantos, y, además, firmó asistencias y jugadas de todo tipo para convertirse en uno de los referentes de la competición.
De su lesión en Tarragona, tras hacer un doblete que le dio el victoria a su equipo, ya han pasado 36 días. Es decir, cinco semanas en las que, a pesar de su baja, solo el Numancia ha sido capaz de doblegar a un equipo que no ha acusado, en exceso, la baja de un futbolista absolutamente esencial.
Tras la decisión de no convocar a Villar ante el Sevilla Atlético, a pesar de ya encontrarse entrenando a buen ritmo, lo normal es que, en León, una de las estrellas de este Tenerife ya entre en la convocatoria, e, incluso, pueda tener minutos en un choque vital para intentar asaltar la zona de PlayOff por primera vez en cinco meses.
La intención es tener, al cien por cien disponible, al jugador para ser titular ante el Huesca, en el choque del Heliodoro, el próximo 21 de abril, en un partido crucial ante un rival directo, que abrirá el camino a la recta final de la Liga. Una recta final que tiene al Tenerife como aspirante, y, más aspirante aún, si cuenta con uno de los mejores atacantes de la competición a su servicio.
























