Erasmo Barreto Reyes, padre del árbitro de 16 años agredido durante el partido de alevines Andenes – UD Tahodio, tuvo que acudir en busca de su hijo para ayudarlo ante los aficionados que le increpaban tras el final del partido. Esta agresión es algo extraordinario en los campos tinerfeños, algo que Erasmo que también es arbitro de fútbol base, reconoció en los micrófonos de Radio Marca Tenerife.
Como se da la agresión: “Cuando pita el final la gente sale rápidamente a por él, insultándolo, zarandeándolo y yo salgo a por él también para protegerlo. El iba retrocediendo y poniendo las manos a quienes estaban empujándolo”.
Momentos de tensión: “Sentí vergüenza al ver que hombres como castillos querían matar a mi hijo, eran 6 o 7, lo que vi en sus caras que lo querían matar. Sentí miedo, mucho miedo por mi hijo".
























