En Pamplona el Tenerife tiene un 'match ball' ineludible. La victoria ante el Lorca, unida al pinchazo de cinco rivales directos en la pasada jornada, ha permitido a los chicharreros situarse a cuatro puntos, de nuevo, con respecto al PlayOff.
Con todo, y teniendo en cuenta que el siguiente visitante del Heliodoro es el colista, el Sevilla Atlético, en el entorno parece existir cierta corriente que firma el empate en "El Sadar", siempre y cuando, obviamente, se aseguren los tres puntos ante el peor equipo de la competición.
Sin embargo, en el seno del vestuario tinerfeñista existe el convencimiento de que solo sirve ganar en Pamplona. Y no porque un empate significase perder la fe en el objetivo mínimo de ser sexto, que seguiría siendo posible, sino porque los futbolistas de Etxeberría saben que, ganando en feudo pamplonica, el golpe de efecto sería definitivo de cara a meterse, de lleno, en el grupo de aspirantes.
Un triunfo ante Osasuna acercaría a un punto de los rojillos a los isleños, que, además, ganarían average a un directísimo adversario. Además, podría significar, con permiso de otros resultados, que, por fin, la sexta plaza estaría a menos de tres puntos, esto es, a tiro de partido.
Empatar no solo supondría, para los navarros, seguir manteniendo distancias con el Tenerife, sino que, además, para los tinerfeñistas, sería frenarse e, incluso, ver como la promoción de ascenso se pudiese distanciar a más puntos, si alguno de los varios conjuntos que le preceden en la tabla consigue sacar adelante su partido.
Como resumen, conviene resaltar la importancia vital de, por fin, dar el primer puñetazo de la mesa a domicilio. El tenerife, aún, no ha conseguido vencer en feudo de ningún aspirante al ascenso, condición fundamental cada vez que el equipo ha logrado un ascenso a Primera. Juzguen ustedes mismos. ¿El empate en Navarra vale?
























