La muestra más clara y evidente de que el Tenerife de Etxeberría va en serio la marcan los números. Unos guarismos de ascenso, en las últimas cinco jornadas, capaces de amedrantar a cualquiera. En casa, o fuera de ella.

Ante el Oviedo, los blanquiazules rompieron la barrera de las tres victorias consecutivas en Liga por primera vez en cuatro años. Desde abril de 2014 el cuadro isleño no lo lograba. Fue con Cervera, tras doblegar a Alavés, Éibar y Numancia.

Pues bien, ahora, toca seguir aumentando la racha. Venciendo en Soria, el Tenerife encadenaría ya cuatro triunfos seguidos, algo que, además catapultarlo a la zona noble, serviría para igualar una serie que no se repite desde 2009.

Con Oltra, y, justamente, los últimos cuatro partidos que desembocaron en el ascenso de Girona, los chicharreros, tras perder en Alicante, ante el Hércules, enhebraron un mes que les permitió alcanzar la máxima categoría.

Por aquel entonces, Alavés (3-0) y Sevilla Atlético (0-4), en mayo, y Xerez (2-0) y Girona (0-1), en junio, fueron los rivales que se quitó de encima el conjunto tinerfeño. Ahora, le toca a Etxeberría coger el testigo.

En caso de ganar en Los Pajaritos, el Tenerife buscaría la quinta ante el Lorca. Para buscar el último precedente en el que los insulares enhebraron cinco victorias de forma consecutiva en Liga, hay que remontarse a febrero y marzo de 2003, cuando, con David Amaral en el banquillo, se consiguió derrotar a Ferrol (4-0), Compostela (5-1), Oviedo (0-2), Getafe (1-0) y Zaragoza (1-3).

 

 

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