El primer goleador en la historia del Estadio de Balaídos fue el tinerfeño Graciliano Luis allá por 1928, dato apuntado por el compañero de Canarias Radio Juanjo Toledo. 90 años después su bisnieto Erik Expósito visitaba ese escenario con la UD Las Palmas.

El tinerfeño tuvo la oportunidad de ser titular por primera vez esta temporada, y los caprichos del destino quisieron que el círculo se cerrara y acabó abriendo la cuenta goleadora en su primer gol con los amarillos en liga.

Una historia de película, a la que solo le faltó el triunfo de la UD Las Palmas para que fuera perfecta, pero los gallegos acabaron remontando y llevándoselo por dos tantos a uno.

 

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