El Tenerife de Etxeberría es otro. El técnico vasco ha dado con la tecla y el conjunto blanquiazul ha pasado de ser un equipo sin profundidad y con serios problemas para generar ocasiones de gol a anotar 11 goles en cuatro partidos y a disparar una media de más de 15 veces por encuentro. Su equipo es el que más goles marca y el que más finaliza de la categoría.
El cuadro insular disparó 22 veces contra el Córdoba, 9 frente al Alcorcón, 18 el pasado lunes frente al Lugo y un total de 13 este último domingo en Tarragona. Solo el Córdoba de Sandoval (otro recién aterrizado en un banquillo) iguala los números del Tenerife de su colega elgoibarrtarra.
Sin embargo, de nada sirve tirar a portería si los envíos no acaban en gol. Y en esa asignatura también destacan los insulares. Una media de casi tres tantos por encuentro convierten al equipo en el más afinado en las últimas cuatro jornadas con un total de 11 dianas.
Además de la notable mejoría colectiva y el destacado rendimiento de un inconmensurable Alberto Jiménez, la gran aportación de Juan Villar, que ha vivido su mejor momento desde que viste la blanquiazul con cuatro goles en esos cuatro partidos, han sido aspectos claves.
























