Las opciones de promoción pasan por sumar en el Sadar. La derrota sería casi definitiva, el empate sabría a poco y solo la victoria valdría a los de Etxeberría para continuar recortando puntos y acercarse, un poco más, a los puestos altos de la tabla.

Teniendo en cuenta los registros del Tenerife a domicilio en la presente temporada el asalto al feudo rojillo se antoja complicado (solo 3 victorias en 16 partidos) y lo es todavía más si se atienden a los precedentes. Un empate (a cero el pasado 26 de marzo) y dos derrotas (3-2 en octubre de 2014 y 1-0 en febrero de 2010) en las últimas tres visitas a Osasuna y más de 16 años sin ganar en tierras navarras.

La última victoria del representativo en el antiguo Reino de Navarra se produjo en octubre de la temporada 01/02.

Dirigidos por Pepe Mel, los blanquiazules llegaban al choque tocados tras caer por 5-1 en Copa del Rey frente al Lanzarote pero se impusieron, sorprendentemente, gracias a los tantos de Pablo Paz, de cabeza, e Iván Ania desde el centro del campo.

Con todo, a los hombres de Etxeberría no les queda otra que tomar nota de lo sucedido aquel 14 de octubre para, más de tres lustros después, volver a ganar en Pamplona.

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