Nunca un esguince de ligamentos dio para tanto. Paco Montañés lleva más de tres meses y medio parado y, aunque en las últimas semanas el castellonense ha vuelto a pisar la hierba para ejercitarse al margen e incluso tocar balón, lo cierto es que su recuperación va, todavía, para largo.
El pasado 14 de octubre Montañés tuvo que retirarse en camilla del Tenerife Numancia con el tobillo visiblemente afectado tras recibir una durísima entrada de Grego Sierra que el colegiado del encuentro, Guillermo Cuadra Fernández, ni siquiera sancionó con falta. El diagnóstico oficial del club: esguince grave en el tobillo derecho y alrededor de tres meses en el dique seco.
Sin embargo, 110 días después, el que fuera canterano del FC Barcelona trabaja al margen y, según su propio entrenador, al ex del Levante le queda alrededor de "un mes" para volver a estar a disposición del técnico balear.
Así, tras el extraño caso Aveldaño (que se lastimó el hombro en la última salida a La Romareda y, aunque los servicios médicos del club le diagnosticaron entre dos y tres semanas de baja por una contusión acabó entrenando a los tres días y siendo titular la siguiente jornada) el cuerpo médico del conjunto blanquiazul ha vuelto a quedar en evidencia.
























