Los acontecimientos se han precipitado tras la última derrota a domicilio sufrida por el Tenerife. Un 2-1 en Granada ha bastado para empujar a Jose Luis Martí al abismo de la destitución tras una temporada que estaba, y que está siendo, muy decepcionante.
En la tarde de ayer se hizo oficial el cese del técnico balear como preparador del conjunto blanquiazul. Casi dos años y tres meses después, Martí ha necesitado menos de 24 horas para dar un paso a un lado y despedirse.
Lo ha hecho en la mañana de hoy en la sala de prensa del que fuera su estadio hasta hace bien poco y su discurso y su templanza han permanecido intactos. Como una roca. Incluso en su último día al frente de la nave el mallorquín se ha reafirmado en que se veía capacitado para revertir la situación dado su positivismo y capacidad para "no bajar los brazos nunca" y ha querido poner por delante a sus futbolistas, destacando la honradez de los suyos durante las tres temporadas en las que se ha extendido su periplo en la Isla.
Miguel Concepción ha querido estar presente en la despedida de un entrenador "al que nunca hubiera querido cesar". El presidente ha dado la cara por Martí... Y por Alfonso Serrano, al que ha eximido de toda responsabilidad en este, de momento, fracaso deportivo. "Serrano no entrena", aseveró el dirigente palmero.
Pero en el fútbol, tal y como explicó Martí, el pasado no cuenta para nada. Y José Luis ya es pasado.
Menos de media hora después de que finalizara la comparecencia de prensa de su colega saliente, Joseba Etxeberría ha aterrizado en el aeropuerto Tenerife Norte para hacerse cargo de un equipo que se encuentra solo un punto por encima de la zona de descenso.
El reto es mayúsculo y la exigencia, llegados a este punto y con un bagaje de 9 unidades de las últimas 33 posibles, no será nada comparada con las urgencias de volver a sumar de tres y alejarse, cuanto antes de la zona de descenso.
Etxeberría, escoltado por Alfonso Serrano y uno de sus ayudantes, ha reconocido que no tiene una dilatada experiencia en los banquillos, pero que se ve "con fuerza" para afrontar "una gran oportunidad".
























