El Tenerife empezará el 2018 apurando sus últimas opciones de aferrarse a un 'play off' que se quedó a 8 puntos tras el empate contra el Cádiz el pasado 21 de diciembre y lo hará en un escenario muy complicado: el Carlos Belmonte.

No es muy difícil imaginar lo que ha pedido José Luis Martí en su carta a los Reyes Magos: dos o tres refuerzos de calidad y que el equipo mejore lejos del Heliodoro. Su equipo es uno de los peores visitantes de la categoría.

El representativo no gana a domicilio desde hace más de cuatro meses (fue en agosto en el Mini Estadi). Desde entonces, tres empates y seis derrotas, tres puntos de 27 posibles, cinco goles a favor y 17 en contra.

El Albacete, por contra, está en un gran momento. Desde la llegada de Enrique Martín al banquillo, los manchegos solo han cedido en uno de los 12 partidos que ha dirigido el navarro. Además, están invictos en el Belmonte.

Para tan difícil acometido, Martí ha dejado de la lista a Iñaki, Jorge y Brian Martín por decisión técnica y a un Paco Montañés que se encuentra en la fase final de su recuperación. Carlos Ruiz, que se lesionó frente al Sporting y se perdió el duelo frente al Cádiz, ha vuelto a la lista.

Así las cosas, con un Alba en su mejor momento de la temporada y un Tenerife al límite de quedarse descolgado del objetivo del ascenso y que sigue esperando refuerzos, el tinerfeñismo tendrá que aferrarse a la fe en un equipo que no hace tanto les hizo soñar con la vuelta a la élite del fútbol mundial.

Publicidad