Semanas cruciales

El equipo que, a día de hoy, lidera José Luis Martí tiene la obligación de ganar y de sacar réditos en forma de puntos en los próximos encuentros, ante dos rivales que son completamente distintos y que pasan por dinámicas diferentes.

El primer compromiso será en el Heliodoro ante un Barça B, que a priori se antoja fácil, aunque el equipo blaugrana busca salir del descenso. El siguiente rival será el Real Valladolid; un equipo que busca el ascenso desde hace varias temporadas; idéntica misión que la entidad blanquiazul.

Ambos partidos serán finales que marcarán el devenir de la Institución que preside Miguel Concepción. Y es que, con la afición desencantada y con una plantilla y cuerpo técnico que se devalúan por semanas, el objetivo del ascenso se convierte en una quimera con el paso de las jornadas.

El presidente, que ha puesto todo los medios junto con el apoyo y ayuda inestimable del Cabildo para dar una alegría a la grada, observa atónito como su idea, mensaje y objetivo se está quedando en agua de borrajas.

Para solventar la situación deportiva actual, al Tenerife solo le queda enlazar seis puntos de seis posibles en el Heliodoro, para evitar que aparezcan los fantasmas del pasado en forma de pitos y gritos de los aficionados en contra de la gestión y actualidad deportiva del club tinerfeño.

Los cimientos del Heliodoro, que comienzan a temblar, podrían terminar de resquebrajarse si el Tenerife no consigue superar la batalla de lo seis puntos.

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