Afortunadamente solo quedó en trifulca, con conatos de violencia, gracias a la actitud de la mayor parte de las personas que ocupaban las gradas del Francisco Suárez de Granadilla, este sábado, en el triunfo del Icodense por cero goles a dos. Ese día, varios futbolistas de ambos conjuntos llegaron a agredirse, con el partido en juego, e incluso fuera del verde.
Todo se inició en el minuto 70 de encuentro, con el encontronazo en las gradas entre un jugador del Icodense, ya expulsado, y otro del Granadilla, sancionado, que inmediatamente fueron separados por los aficionados allí presentes.
De igual manera tendrían que actuar instantes después. Y es que dos jugadores del cuadro visitante salieron del campo, aún sin finalizar el choque, para continuar la trifulca, con agresiones, tanto en las gradas, como en el césped, cuando otro de los futbolistas del Granadilla propinase un puñetazo a uno de ellos cuando regresaban al partido.
El saldo final de expulsados en el choque fue de cuatro, dos para cada equipo, y el incidente finalmente no pasaría a mayores. A diferencia de otras ocasiones, la cordura terminaría imponiéndose, entre los aficionados, directiva, cuerpos técnicos y resto de jugadores, que contribuirían a ello. Además, Granadilla e Icodense terminarían deseándose suerte para lo que queda de temporada en redes sociales.
























